Caminos del cielo es el cementerio público más nuevo de Managua, al haber cumplido apenas diez meses en funcionamiento, pero ya muestra una acelerada ocupación de sus lotes al estar llena casi la mitad de su área. Solo la zona más costosa para enterrar – clasificada como sección A y ubicada en la entrada – todavía tiene espacios disponibles en esta primera parte.
Esto logró ser constatado por LA PRENSA pese a que la municipalidad mantiene restringido su ingreso y controla las visitas de deudos al camposanto. Un equipo periodístico recorrió el lugar y confirmó que en la parte este del cementerio las tumbas con sus cruces se prolongan hasta el muro perimetral de atrás y constantemente hay excavaciones para nuevos entierros, que en el caso de ser por Covid-19 suelen ser en las noches y madrugadas, apostando a la discreción para ser consecuente con la narrativa oficial de minimizar el impacto de la pandemia. Ayer habían cinco excavaciones en proceso.

La capacidad total de este cementerio, ubicado en el barrio Laureles Sur, es de 8,059 lotes. Fue inaugurado por la alcaldesa Reyna Rueda el 24 de febrero de 2020 y tan solo dos meses después ya se había convertido en uno de los sitios recurrentes de «entierros exprés», el protocolo recomendado para las personas fallecidas por Covid-19 y que rompió la forma tradicional de dar el último adiós a un familiar.
Sobre la cifra exacta de sepulturas en los camposantos públicos del municipio en el contexto de la pandemia, la comuna lo ha ocultado al no reportarlo en los informes del segundo y tercer trimestre del año pasado. Los ingresos, egresos y servicios brindados en el cuarto trimestre todavía están pendiente de presentar.
Rueda se ha negado a responder por qué no plasmar la cantidad de inhumaciones en sus informes oficiales y tampoco responde a la pregunta que se le ha hecho tras finalizar las sesiones ordinarias del Concejo Municipal. Su reacción ha sido agilizar el paso hasta refugiarse en su camioneta.
Precio de las tres categorías
Caminos del cielo se acondicionó en un área de cinco manzanas como respuesta a la necesidad de un nuevo cementerio público, al haberse agotado lotes en los otros. Su precio varía dependiendo de la sección en que se enterrará.
La sección A tiene el valor de 500 dólares, la B (ubicada en medio) 350 dólares y la C (al fondo) 60 dólares. Las tasas eran en córdobas pero a principios de 2020 los concejales orteguistas la dolarizaron.