Tras un año accidentado por la pandemia del Covid-19, los colegios públicos finalizaron este 4 de diciembre el curso escolar. Entre presiones y dilemas, los docentes han cerrado – con desaciertos – un capítulo más de la educación nicaragüense.
Este viernes, en los centros escolares realizaron la entrega de boletines, mientras los estudiantes -que en su mayoría estuvieron ausentes en los meses más críticos de la pandemia – aprovecharon para reunirse y despedirse. En primaria, celebraron con piñatas y actos culturales, según constató LA PRENSA en un recorrido que realizó esta mañana.

En contraste con las semanas anteriores, el cierre de este curso lectivo presentó una mayor asistencia de estudiantes en las escuelas públicas del turno matutino. Los colegios también recibieron a los padres de familia para la entrega de calificaciones finales de sus hijos.
«No hay mucho qué decir, se nos pidió (ayer jueves) informar sobre los contenidos cumplidos y los no cumplidos, se nos citó a TIP (talleres) para el 9 (de diciembre). El técnico llevó la hoja de supervisión de clase y solo la llena como que todo se está cumpliendo con normalidad, pero los estudiantes terminaron a cómo comenzaron después de la pandemia, llegando o no llegando. Al final se les valoró a todos como aprobados», refirió una docente – que omite su nombre por temor a represalias – de un colegio público de Bluefields.
Educadores públicos han señalado que aunque no es nueva la orientación de que se apruebe al estudiante pese al bajo aprendizaje y conocimiento, este año fue un total fracaso por la falta de estrategias y respuesta del Ministerio de Educación en los meses más álgidos de la pandemia y por la decisión de aceptar al estudiante aun cuando la ausencia en el colegio fue por más de tres meses.

Una docente que imparte clases para séptimo, octavo y noveno de secundaria manifestó que en su centro laboral, varios maestros estaban siendo «acosados» por padres de familias que querían que sus hijos aprobaron «con honores» por el hecho de haberlos enviado a clases.
«Varios padres de familias mandaron a sus hijos al colegio de turista, porque no llegaban a hacer nada, y ahora quieren que sus hijos aprueben con honores. Levantan calumnias y amenazan», expresó la docente.
La fuente agregó que varios estudiantes no tuvieron notas y entregó las casillas de las evaluaciones «en blanco». «Si los quiere aprobar la delegada que ella lo haga yo no. Al menos si ella quiere complacer a un padre de familia carente de valores, que lo haga ella», repudió la docente.
Conferencia episcopal anima a docentes
La Conferencia Episcopal de Nicaragua mediante un comunicado expresó su admiración a los educadores públicos y privados del país, y agradeció la labor y desempeño en el contexto de la pandemia del Covid-19.
«Su testimonio y entrega son testimonios de fe y esperanza para nuestra sociedad», refiere el comunicado.
Los obispos destacaron las ventajas obtenidas por la Covid-19 como es la unidad entre la escuela y familia, la formación y espiritualidad, destacando la creatividad, renovación, adaptación o resiliencia.
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«Las nuevas realidades motivaron a fortalecer los lazos de unidad (…) La pandemia exigió preparar el terreno con empeño, mientras Dios se encargaba de dar fecundidad a los esfuerzos de los docentes. Muchos de ustedes reinventaron procesos metodológicos al servicio de sus estudiantes. Valoramos la actitud e iniciativa que tuvieron de fortalecer sus competencias didácticas-pedagógicas. Estos gestos son manifestación de amor y entrega sin límites por la educación», declaró la Conferencia.
Los obispos animaron y exhortaron a la comunidad educativa a seguir trabajando con dedicación y esmero; además ofrecieron sus oraciones para los docentes afectados por la Covid-19 y por las familias de quienes perdieron a un miembro.