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Es un hecho, el régimen de Daniel Ortega no tiene recursos para reconstruir el Caribe Norte y atender la emergencia. Ni siquiera tiene capacidad para desviar del Presupuesto General de la República los 36 millones, de 178 millones de dólares que le urgen para atender a los damnificados. El informe de ejecución presupuestaria hasta septiembre revela que aunque en el tercer trimestre la recaudación de impuesto tuvo un desempeño positivo, este creó un superávit más raquítico que el acumulado en igual periodo del año pasado.
Según los datos del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, hasta septiembre la recaudación de impuestos —sin incluir los no tributarios— cayó 0.8 por ciento (451.2 millones de córdobas) en comparación con el mismo período de 2019. Sin embargo si se compara el tercer trimestre con el segundo de 2020, se muestra un crecimiento del 6.9 por ciento.
La situación empeora, porque el Gobierno acumula una reducción de 6.5 por ciento en la recaudación de ingresos no tributarios, lo que significó 268 millones de córdobas menos, cuya merma tampoco pudo ser cubierta con donaciones, porque estas cayeron de manera más significativa que los ingresos fiscales.
Entre enero y septiembre de este año la cooperación no reembolsable cayó 17.6 por ciento, es decir 222.2 millones de córdobas que no ingresaron al gasto público.
Todas esas restricciones en el ingreso público ocasionaron que hasta septiembre en el Presupuesto General de la República el superávit ascendiera a 455.9 millones de córdobas, insuficiente para cubrir los requerimientos de fondos para atender el impacto de Eta, que le costó al país, por ahora, el 1.5 por ciento del Producto Interno Bruto.
El Presupuesto General de Ingresos totalizó hasta septiembre 60,169.8 millones de córdobas frente a los 59,713.9 millones de córdobas requeridos para el Presupuesto General de Gasto. Este déficit se puede cubrir con colocaciones de deuda, pero no así lo que se necesita para reconstruir el Caribe. El año pasado en esta misma fecha el superávit había ascendido a 8,349.2 millones de córdobas, lejos de lo acumulado este año.
Los economistas ya habían advertido a LA PRENSA que Ortega no tiene dinero para hacer frente a la emergencia y que el único salvavidas que tiene es la comunidad internacional, con la que mantiene una relación hostil por su negativa de hacer reformas electorales para devolverle al país su institucionalidad y acabar con las violaciones de derechos humanos.
De los 178 millones de dólares que el Gobierno necesita para cubrir los daños de Eta hasta ahora ha conseguido ciertas donaciones, que apenas rozarían el millón de dólares, una parte de estas, sin embargo, no será canalizada a través de sus instituciones sino mediante agencias internacionales. Estados Unidos, el BCIE, Suiza y Taiwán son los que han tendido la mano a Nicaragua.
También el Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo y Banco Centroamericano de Integración Económica se mostraron abiertos a apoyar con ayuda financiera, pero no está claro bajo qué condiciones, principalmente en las primeras dos entidades, donde Estados Unidos tiene influencia.
Recaudación global cae
Lo que sí está claro es que con los impuestos no hay margen de maniobra, pese a que según el reporte de Hacienda, disponible en su sitio electrónico, en el tercer trimestre hubo un mejor desempeño respecto al segundo trimestre, pero con resultados aún insuficientes para que Ortega pueda maniobrar con los daños de Eta. Ver infografía.
Los números oficiales indican que la recaudación hasta septiembre de este año fue de 54,914 millones de córdobas, inferior a los 55,365 millones en igual tiempo el año pasado. Esta reducción se debió principalmente a la caída registrada en el segundo trimestre de este año, como consecuencia de la pandemia.
“En cuanto a la estructura de los ingresos totales se muestra que los ingresos tributarios continúan siendo la principal fuente de ingresos del Presupuesto, al representar 92.9 por ciento del total en 2020, siendo el Impuesto sobre la Renta (IR) el que más aporta a la recaudación, seguido en importancia por el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC)», según Hacienda.

El economista Maykell Marenco sostuvo que era de esperar esa recuperación en el tercer trimestre tomando en cuenta que los casos de Covid-19 descendieron, lo que generó mayor movilidad.
“El informe de movilidad de Google muestra una recuperación de la movilidad de personas hacia centros comerciales, restaurantes, bares, entonces naturalmente este factor permitió una mayor recaudación, eso explica la recuperación que muestran los números oficiales”, expresó.
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Persecución fiscal, otro factor
Pero el economista Luis Murillo encuentra otra explicación a esa caída más suave en la recaudación de impuestos. Dice que también incide la persecución fiscal que el Gobierno ha desatado contra los contribuyentes, particularmente las empresas.
“Creo que esa leve caída se debe a que están recuperando nominalmente más, y se debe a que están ampliando la base, están cobrando a las personas que anteriormente no le habían cobrado, manteniendo una política recaudatoria fuerte, sin embargo, como la clase media que es la que paga más impuestos está bastante golpeada, por esa razón ha caído levemente también el valor relativo de la recaudación”, dijo Murillo.
Para el economista Juan Sebastián Chamorro, es evidente que el Gobierno está mal económicamente y eso en parte se debe a las mismas políticas que ha establecido. “El presupuesto 2018, 2019 y 2020 se parecen mucho, si lo ves en la perspectiva de esos tres años, vas a darte cuenta que las finanzas públicas están muy mal, metiste una reforma draconiana fortísima, y además todo esto en términos nominales, si hacés ajustes por inflación; la caída es mayor”, sostuvo.
Por su parte, el sociólogo Óscar René Vargas manifestó que el déficit que tiene Ortega se debe porque este no ha querido ajustar su presupuesto de gastos y se aferra a mantener un supernumerario en el Estado, sobre todo personeros políticos. Esto a pesar que ahora requiere fondos para hacer frente a la emergencia por Eta.
“El Gobierno no quiere hacer ajuste en el gasto corriente, me refiero a los empleos públicos, quieren justificar la demanda de dinero, pero no han hecho ningún ajuste de los empleados supernumerarios que tiene el Estado, si no más recuerdo en enero 2007 habían 35,000 empleos y ahora hay más, 130,000, trabajadores que se les paga por no hacer nada, por eso es que se están ahogado”, dijo Vargas.
Cabe aclarar no obstante, que el fuerte aumento en planilla del Estado se vio influenciado por la decisión del Gobierno de incorporar dentro de su nómina fiscal en el 2007 a los trabajadores de Educación, que representan un importante grueso del aparato estatal.
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Hasta el 2021 es incierto
Pero además los analistas consultados por LA PRENSA consideran que el próximo año el panorama es incierto y la recaudación podría mantener esta tendencia.
“Creo que para el próximo año la tendencia se va a mantener o disminuir un poco el nivel de recaudación, porque recuerde que es un año electoral, lo que yo temo es que se tomen medidas duras a partir del 2022, porque ahí van a tratar de establecer ajustes y si sigue este gobierno la situación va a ser difícil porque no tienen acceso a financiamiento internacional”, dijo Murillo.
Para Chamorro no hay otra salida que no sea el fin de la crisis sociopolítica que inició en el 2018 y que ha ocasionado que el régimen pierda toda credibilidad a nivel internacional.
“Ortega está atrapado en un pantano fiscal que no le da mucha maniobra, no le veo salida, la única es política para que vengan las inversiones, se necesita un cambio, que haya democracia para que pueda tener efecto sobre la economía”, sostuvo.
No creen que use reserva
Asimismo los analistas señalan que no creen que Ortega llegue a usar las reservas internacionales, porque sabe que pondría en riesgo la estabilidad macroeconómica del país y él más que nadie tiene experiencia en eso.
Al respecto Vargas considera que lo que se avecina será más difícil. “La tendencia para el 2021 es de contracción porque no se espera un incremento en el empleo, ni en los salarios, el presupuesto no tiene dinero para inversiones públicas, ni va a crecer en un futuro de manera inmediata, como no hay posibilidad de aumentar el empleo, tampoco de recaudar más dinero, y sin inversión extranjera y financiamiento, por donde lo mirés, el 2021 será un año más difícil que el 2020, porque hay un acumulado negativo”.
Comportamiento por tipo de impuesto
Por otra parte el informe hasta septiembre arrojó que el monto de la recaudación del Impuesto sobre la Renta (IR) alcanzó 24,885.0 millones de córdobas, lo que es inferior 4.5 por ciento, que equivale a 1,179.2 millones de córdobas menos, con respecto al mismo período de 2019.
“La principal razón que explica esta caída es el efecto que la pandemia ha tenido en la actividad económica, concentrándose las afectaciones en los sectores de servicios y recreación, industria, transporte, comercio y construcción”, admite Hacienda.
En el caso de la recaudación global del Impuesto al Valor Agregado (IVA) alcanzó un acumulado a septiembre 2020 de 18,133.7 millones de dólares, superior 2.9 por ciento, con respecto a lo observado en igual período 2019, originado en gran parte por el IVA importado.
En cuanto a la recaudación total por Impuestos Selectivos al Consumo (ISC), incluyendo los específicos de combustibles, cigarrillos y alcoholes, alcanzó un total de 9,884.1 millones de córdobas.
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