Arnoldo Alemán (en el centro), su esposa y diputada María Fernanda Flores, de pie y el diputado y presidente en funciones, Miguel Rosales. LA PRENSA/ARCHIVO

«El PLC se tiene que librar de su caudillo». El mensaje detrás de las restricciones de Estados Unidos

El Partido Liberal Constitucionalista enfrenta una doble presión política: la litis interna controlada por el Consejo Supremo Electoral y su vinculación con Arnoldo Alemán, una figura que ha operado como socio político de la dictadura

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Para críticos y analistas no hay duda de que Estados Unidos envió un mensaje al Partido Liberal Constitucionalista (PLC) con la acción del Departamento de Estado de restringir la entrada a la esposa del expresidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán, y a tres de sus hijos.

El politólogo José Antonio Peraza valoró que Estados Unidos le está diciendo a Alemán y a su círculo de leales, incluida su esposa y diputada María Fernanda Flores, que se aparten del PLC, para que este partido pueda ser una pieza confiable en el proceso de unidad opositora.

«Yo lo que creo es que el Departamento de Estado de Estados Unidos lo que está diciendo es que el PLC tiene que entrar en un proceso de transformación institucional. En otras palabras: el PLC se tiene que librar de su caudillo para que pueda jugar un papel importante en la próxima alianza que se va a construir posiblemente el próximo año. El mensaje es: PLC busque cómo librarse de este señor para que se conviertan en un verdadero partido político y puedan jugar un papel fundamental en la próxima elección», manifestó Peraza.

La designación de Estados Unidos para que la familia Alemán no sea elegible para entrar a ese país es un castigo por los actos de corrupción que cometió Arnoldo Alemán durante su gobierno (1997 y 2002), así lo señala el escrito del Departamento de Estado de Estados Unidos, que explica que «en su función oficial como presidente de Nicaragua entre 1997 y 2002, Alemán participó en actos corruptos como la apropiación indebida de millones de dólares de fondos públicos en beneficio propio y de sus familiares».

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El escrito explica que «si bien esta designación se basa en actos ocurridos durante su paso por la Presidencia, los actos corruptos de Alemán siguen afectando a Nicaragua hasta el día de hoy».

Pero también Arnoldo Alemán arrastra el pasado de pacto con Daniel Ortega, que abrió la oportunidad para que este último regresara al poder en 2007, gracias a la reforma constitucional apoyada por los diputados sandinistas y arnoldistas en la Asamblea Nacional, que redujo el porcentaje para ganar la Presidencia en primera vuelta, pasando de 45 al 40 por ciento y hasta el 35 por ciento si el candidato ganador le sacaba al menos cinco puntos de ventaja al del segundo lugar, una reforma a la medida del voto sandinista. Desde 2007 Ortega se mantiene gobernando de forma dictatorial el país.

Este martes el Partido Liberal Constitucionalista cerró filas alrededor de su caudillo, demostrando que no cortarán los vínculos políticos que tiene con Alemán y su familia.  Mantienen su cargo como presidente honorario e incluso dejaron entrever una posible salida de la Coalición Nacional, si acaso en la plataforma opositora se decide presionar al partido para que se desvincule de Alemán y su familia.

Advertencia para colaboradores de Ortega

El exdiplomático Julio Icaza Gallard ve la acción de Estados Unidos como un mensaje para disuadir a los que «continúan colaborando con el régimen de Daniel Ortega y de cualquier eventual nuevo entendimiento, en el marco de las futuras elecciones de 2021».

Icaza valoró que «al haberse limitado a la denegatoria de visa para entrar a los Estados Unidos, deja en suspenso la posibilidad de las sanciones económicas».

Consideró además que «el mensaje tiene otros destinatarios indirectos, que son todos aquellos que han colaborado, colaboran o pretenden colaborar con el régimen de Ortega, llámense partidos zancudos o empresarios privados».

El PLC como organización política

El PLC comenzó su auge como organización política en 1994 cuando ganó las elecciones regionales de la Costa Caribe del país. En las elecciones nacionales de 1996, Arnoldo Alemán Lacayo fue el candidato presidencial del PLC, logrando el triunfo electoral para el período 1997-2002, los años gloriosos del liberalismo.

Pero el caudillismo de Alemán en el partido, la corrupción de su gobierno y su alianza política con Daniel Ortega, lo fueron debilitando a través de los años. El pacto Alemán-Ortega creó un sistema bipartidista en que el PLC y el FSLN de Ortega se repartieron los cargos de poder en las instituciones y poderes del Estado.

Actualmente el PLC forma parte de un proceso de unidad opositora en la Coalición Nacional, para formar un frente unido contra el régimen orteguista, pero sus conflictos internos por el control de Alemán versus sus detractores y la desconfianza por su pacto con Ortega, han generado dudas sobre su participación en ese proceso.

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Peraza reconoce que el partido liberal es una organización política muy importante para la unidad opositora, porque tiene una base territorial muy sólida y muchas personas que se identifican con el PLC, principalmente en el interior del país. Pero el politólogo también explicó que los militantes del partido rojo tienen claro que Arnoldo Alemán es quien le hace daño al partido.

«Yo siempre he creído que el PLC es el partido de centro derecha mejor constituido y que tiene más proyección popular en el campesinado y muchos de sus afiliados se han retirado precisamente por la figura de Alemán», aseguró Peraza.

El politólogo dijo que ha visitado muchos territorios rurales donde los campesinos se siguen considerando PLC, pese a que están alejados de la organización, pero quieren formar parte de la unidad a través de la Coalición, aunque el partido rojo se salga de ese proceso.

Icaza consideró que las presiones de Estados Unidos deben tener un efecto para que «el PLC se separe de Alemán y ordene la renuncia de todos aquellos que ocupan cargos en los poderes del Estado y la burocracia del régimen, en caso de querer mantener su participación en la Coalición Nacional».

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