Mientras el huracán Eta, de categoría 3, sigue la trayectoria que afectará directamente a la Costa Caribe Norte y Sur de Nicaragua, las familias además de contar con un plan de emergencia que incluya la protección y evacuación segura de cada uno de sus miembros, debe también tomar en cuenta a los animales de granja y mascotas para preservar sus vidas y de igual forma evitar cualquier estrago en la producción agropecuaria de autoconsumo o comercio menor.
El doctor Alberto Argüello Sacasa, máster en derecho animal, explicó a LA PRENSA que lo primordial ante cualquier desastre natural es «prevenir» ante de que los estragos sean irreparables. «Si los animales sufren, como país agropecuario, nos afecta porque habrá grandes pérdidas especialmente en la economía rural por la producción, recordemos que estas familias viven también de sus animales, se abastecen de lo que producen las vacas, cabras, gallinas, cerdos con alimentos como leche, huevos y carne. La economía de esas familias depende de lo que produzcan sus animales por eso los pequeños y grandes ganaderos deben tomar medidas antes de que el incidente natural los afecte fuertemente», aseveró.
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El veterinario Enrique Rimbaud, señaló que este año con el huracán Eta hay una gran ventaja en comparación con el devastador huracán Mitch, en 1998. «Este año ya estamos avisados y tenemos tiempo para prepararnos, para actuar… es muy fundamental que las personas conozcan sus fincas, sus corrales (instalaciones) y por ello es necesario buscar lugares altos para poner a los animales más grandes como vacas, caballos entre otros», mencionó.
Recomendaciones preventivas
Ambos especialistas brindaron recomendaciones que las familias deben tomar en cuenta durante emergencias por desastres naturales, como huracanes e inundaciones. En primer lugar, sugieren «garantizar suficiente agua, comida (concentrado) y suministros veterinarios para los animales. Recordemos que durante estos eventos las zonas estarán inundadas por lo que no se podrá pastorear, pero también se debe buscar un lugar más seguro, evacuando al ganado más grande antes de la tormenta», indicó Rimbaud.
En el caso de animales más pequeños como cabras, cerdos, conejos, gallinas, perros, gatos entre otros, «es importante llevar al interior de las casas para asegurarles su protección, se debe improvisar y optar por cualquier medida para protegerlos, por ejemplo los gatos se pueden acoger en cajas de cartón y los perros sujetados con sus correas (mientras esté la familia en casa), a ambos se les debe garantizar sus alimentos, y las gallinas hacer un pequeño corralito o debajo de cestos (canastos) grandes dentro de las viviendas», aseguró Rimbaud.
Al igual que a usted le afecta la humedad y el frío, los animales de casa también requerirán un poco de abrigo, en la medida de sus posibilidades procure brindarles un material seco donde puedan dormir.
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Argüello recomendó contar con kits como «cuerdas fuertes» disponibles para rescatar los animales e incluso para sujetar fuertemente las láminas de zinc tanto de las galeras como corrales con el fin de evitar que se lastimen los animales y personas. Destacó que en estos casos, el agua estancada (charcos grandes) siempre hay animales que se hieren las patas y produce las fuertes infecciones.
En caso de los animales de corral o domésticos que no tenga chance de llevar con usted en caso de movilización, nunca los deje atados para que el animal pueda ponerse a salvo siguiendo sus instintos o arme un pequeño corral provisional en la zona más alta de su terreno. Si se trata de animales más grandes como equinos, procure garantizarles un espacio donde puedan protegerse, con postes de madera y plástico negro podría improvisar un refugio, las lluvias y las bajas temperaturas también los exponen a problemas respiratorios.
Durante la tormenta
El máster en derecho animal, orientó que durante la tormenta las personas no deben «exponerse» al tratar de controlar al ganado. «No se ponga en riesgo controlando el ganado durante el evento natural, pero sígalo inmediatamente después de la tormenta», añadió.
Al mismo tiempo, sugiere que «si el ganado es grande y no puede ser evacuado, déjelo suelto en los pastizales más grandes o corrales en terrenos altos con algún refugio sólido o arbustos altos, árboles grandes para cubrirse».