Las dificultades de los Dodgers de Los Ángeles para dar el paso al frente que la historia les exigía, refuerzan el valor de su regreso a la cima 32 años después. Ahora lo han hecho con clase y sin dejar ninguna duda de una superioridad indiscutible.
No fueron batallas fáciles. Los Rays de Tampa Bay los exigieron hasta el sufrimiento, pero incluso cuando cayeron, se levantaron con más vigor, hasta alcanzar la meta sin la cual todo lo conseguido este año no habría tenido significado.
Los Dodgers fueron el mejor equipo de la temporada en las Mayores. Su marca de 43-17 les dio un porcentaje de ganados y perdidos de .717 solo superado por el .724 (110-42) de los Piratas de 1909, aunque aquella fue una temporada de 154 partidos.
Y luego barrieron a Milwaukee (2-0) y a San Diego (3-0), antes de verse obligados a revertir un 1-3 ante los Bravos, en una llamativa demostración de carácter, pero la meta era conseguir el título de la Serie Mundial y finalmente lo han logrado.
¿Y cómo fue que lo hicieron? Demos un rápido repaso a las seis batallas que llevaron a los Dodgers a su séptimo cetro de monarcas.
Kershaw, todo un “as”
Clayton Kershaw se sacudió la mala reputación que tenía en clásicos de otoño y entró pisando fuerte a la tierra prometida. Lanzó como un verdadero “as” durante seis innings de dos hits y una carrera, mientras Cody Bellinger y Mookie Betts tronaban con jonrones para un éxito 8-3.
Brandon Lowe responde
Antes de que los Dodgers se sintieran grandes, los Rays contestaron a través de dos jonrones de Brandon Lowe, tres remolques de Joey Wendle, una buena salida de Blake Snell durante 4.2 innings sin hits y se impusieron 6-4, pese a toletazos de Chris Taylor y Corey Seager.
Buehler se hace cargo
Una presentación soberbia del joven Walker Buehler, quien esquivó tres hits y una carrera con diez ponches en seis entradas, fue la base para un triunfo de los Dodgers 6-2, adornado por jonrones de Justin Turner y Austin Barnes. El cubano Randy Arozarena se llevó la cerca, pero su esfuerzo no tuvo acompañamiento y los Dodgers se fueron adelante 2-1 en la serie.
Tampa arrebata y empata
En uno de los cierres de juego más electrizantes de la historia, Tampa le sacó del bolsillo a los Dodgers un triunfo 8-7, cuando con dos outs en el noveno episodio, Brett Phillips disparó un sencillo, la defensa de los angelinos titubeó y dos corredores pisaron el plato ante el asombro del mundo. Kenley Jansen se vino a pique y a Dave Roberts le llovió fuego.
Kershaw lo hace de nuevo
Ya liberado de los demonios que lo inhabilitaban en postemporada, el zurdo Kershaw volvió con otro buen trabajo durante 5.2 innings y jonrones de Joc Pederson y Max Muncy, aseguraron un triunfo 4-2, sellado por Blake Treinen en el noveno inning, mientras Tyler Glasnow volvía a tropezar y los Dodgers se iba adelante 3-2 en el clásico.
Sacaron a Blake Snell
Blake Snell tenía por el cuello a los Dodgers a través de cinco innings y cuando toleró un hit con un out en el sexto, el mánager Kevin Cash lo retiró de la colina y eso era todo lo que los de Los Ángeles necesitaban para construir un éxito 3-1, fortalecido por jonrón de Betts y sostenido por Julio Urías, quien garantizó el regreso de su equipo a la cima.
Los siete títulos
Los Dodgers fueron ensamblados así: diez jugadores provienen de los drafts del beisbol amateur, siete conseguidos a través de cambios, siete vía agencia libre y cuatro firmas internacionales.
Su primer título de la Serie Mundial lo ganaron 4-3 en 1955 sobre los Yanquis. En 1959 vencieron 4-2 a los Medias Blancas. En 1963 barrieron 4-0 a los Yanquis y luego superaron 4-3 a Minnesota en 1965.
Su quinta corona llegó en 1981, de nuevo ante los Yanquis, ahora 4-2. Y la última había sido 4-1 ante los Atléticos en 1988. Y han perdido un total de 14 Series Mundiales.
Su presidente y principal ejecutivo, Andrew Friedman, fue gerente general de los Rays de Tampa. Dave Roberts logra el título en su quinta temporada con el equipo, el cual ha ganado su división desde el 2013 hasta ahora de forma consecutiva.