Aún desde el exilio, la abogada y activista de derechos humanos, Leyla Prado, denuncia que continúa siendo objeto de persecución y asedio por la dictadura Ortega Murillo a través del Poder Judicial. Asegura que, las razones se deben por haber defendido a decenas de manifestantes opositores que fueron encarcelados durante las operaciones represivas en 2018, desde la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH).
Prado, fue notificada en su casa de Managua, este miércoles 21 de octubre, por haber «faltado a la defensa» del excarcelado político, Bismarck Antonio Navarro Gómez, mejor conocido como «El Conejo», quien fue acusado por la Fiscalía de participar en los tranques de Jinotepe, Carazo y del supuesto secuestro del fallecido militante sandinista, Bismarck Martínez, en 2018.
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Sin embargo, Navarro salió de la cárcel en 2019, bajo la Ley de Amnistía promovida por el régimen para buscar la impunidad de los Policías y Parapolicías, señalados por organismos internacionales de cometer delitos de lesa humanidad, lo que indica, según Prado, que tras el indulto, el proceso judicial contra su representado había terminado.
«Yo defendía a Bismarck Navarro, en el caso del supuesto secuestro del señor Bismarck Martínez. Cuando el caso pasó a los Juzgados Noveno de Juicio de Managua con el juez Edgar Altamirano, había una modalidad que te decían que el juicio se iba a celebrar en una sala y a la hora del juicio lo hacían en otra sala, pero estas eran tácticas para dejar a los manifestantes acusados en la indefensión», manifestó la abogada.

Prado mencionó que defender a los presos de conciencia ante las cortes orteguistas fue una lucha del día a día. «En este caso (Bismarck Martínez) estaban acusando a dos personas. Yo asumí la defensa de Bismarck Navarro y otro colega de la CPDH, asumió la defensa del otro joven que se llamaba Ronald Aviles. En el último juicio que estuvimos, esperamos más de una hora afuera de la sala donde se nos había citado y luego nos dijeron que el juicio ya había empezado, estaban en otra sala», recordó.
Al llegar a la sala donde se desarrollaba el juicio, el juez ya había ordenado que se levantara el acta de «abandono a la defensa» y se envió una queja a la Corte Suprema de Justicia, relató Prado. «El punto es que no me quede con la queja. Fui de inmediato con los familiares de Bismarck Navarro y ellos presentaron un escrito diciendo que yo no había abandonado la defensa, luego vinieron los indultos y ya no había juicio», señaló.
«La intención es amedrentar»
No obstante, Prado considera que el Poder judicial aparentemente mantiene vivo el caso porque continúa siendo notificada por el supuesto «abandono de la defensa», pese a que asegura que rindió un informe ante la Corte Suprema explicando lo que pasó en ese momento. A la abogada, lo que más le preocupa es que este asedio contra su persona perjudique al excarcelado político Bismarck Navarro.
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«Este trámite de queja no tiene ningún sentido, porque no hay juicio él (Bismarck Navarro) ya está indultado. Si el caso ya se cerró, no tiene la Corte porque estar ventilando que yo abandoné la defensa de él en el juicio, porque tampoco es cierto. Lo que veo es una forma de estar incidiendo, amedrentando a los defensores de los presos políticos», denunció.
«Me preocupa que esto está latente, como que está vivo el caso y en algún momento pueda ocurrir algo. Pero ya me comunique con la CPDH, me van apoyar. Presentarán un escrito a la Corte y se comunicarán con los familiares de Navarro», aseguró Prado.
Tras asumir la defensa del asesinato del reo político, Eddy Montes Praslín, de 57 años a manos de un centinela del Sistema Penitenciario Jorge Navarro, de Tipitapa, el pasado 16 de mayo de 2019, Prado se exilió en los Estados Unidos, luego de recibir amenazas de muerte y secuestros contra su familia por paramilitares.
La abogada fue Fiscal Auxiliar y renunció a su cargo en 2018. Fue contratada por la CPDH en mayo del mismo año para defender a los presos políticos, donde culminó sus labores el 13 de septiembre de 2019, al verse obligada a salir del país, junto a su esposo y sus dos hijos.