En las últimas semanas habitantes de diferentes partes de Managua y sus alrededores, principalmente, han reportado la interrupción en el servicio de la energía eléctrica y aunque esta ha sido restablecida al poco tiempo o luego de un par de horas, la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel) no explica cuáles son las razones ni si se trabaja para ponerle fin en el corto o mediano plazo porque ha quedado demostrado no ser casos fortuitos.
Ante tal situación LA PRENSA consultó con el ingeniero eléctrico Fernando Bárcenas sobre las posibles causas y esto es lo que explicó: si ocurriera en el inicio de la estación lluviosa en el país — entre mayo y junio — podría ser porque los aisladores y postes acumulan polvo y cuando llueve se forma una corriente de lodo que momentáneamente anula la función del aislamiento y no permite el paso de una corriente. Según él, esto provoca que se disparen las protecciones y se dé la serie de interrupciones.
Pero ya no estamos en esa fase y, por el contrario, por estar en la recta final del mismo, Bárcenas descartó que sea efecto de las lluvias porque de no haberse limpiado de forma preventiva, como antes se realizaba, los aguaceros ya lo hicieron.
Lo que podría estar ocasionando estas interrupciones en el servicio y que Bárcenas mencionó como hipótesis, es tener una enorme generación intermitente, que en este caso provendría de la energía eólica. «Cuando estamos así es probable que se produzca falta de sincronismo debido a que la generación intermitente se va porque el viento deja de soplar y se pierde generación, la carga se dispara porque no tiene la generación que le está abasteciendo. Hay disparos de carga debido a que no está garantizado el suministro instantáneo de energía cuando hay una intermitencia de los generadores», aclaró.
Según sus cálculos, a nivel nacional hay una generación intermitente de aproximadamente 200 megawatt y la demanda anda por los 650-670 megawatt, «de manera que un tercio está hecho por generación intermitente y eso es que el viento en un momento deja de soplar, el generador deja de aportar para la carga y esta tiene que interrumpirse para poder restablecer sincronismo entre la generación y la demanda». Reveló que lo mismo puede pasar con la energía solar pero que en el país es poca y por eso en todo caso tendría que ver la eólica.
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La última causa enumerada por Bárcenas, que podría estar interviniendo, es una anomalía de generadores instalados en las subestaciones de distribuciones. «Un generador está obligado a poner una subestación. Esa inyecta a las líneas de transmisión, pero cuando se instalaron las Che Guevara se les permitió no invirtieran en crear su propia subestación porque son una serie de baterías muy pequeñas y entonces hay como nueve Che Guevara y había que hacer nueve subestaciones, entonces lo que se les permitió es que se instalaran en las subestaciones que no son de generaciones sino de distribución, de donde salen los circuitos para abastecer la demanda de los clientes. ¿Qué pasa? que todo lo que le ocurra a ese generador lo transmite a la barra a la cual están unidos los circuitos de distribución. Si ese generador de repente tiene un problema con su frecuencia, lo transmite a los circuitos que están clientes», analizó.