Después de acumular casi tres años de recesión económica, agravada por el efecto de la pandemia del Covid-19, el Producto Interno Bruto per cápita retrocedió siete años, es decir, que los nicaragüenses perciben una riqueza igual a la de 2013, pero en pleno 2020.
El estudio de Proyecciones Socioeconómicas de octubre de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) se aleja un poco de las estimaciones de contracción económica anterior con un rango que iba de -6.5 por ciento a -13.7 por ciento, en el peor de los escenarios, y prevé una caída un tanto menor, de -5 por ciento, que sigue siendo muy negativo.
Si bien es cierto, el impacto que se espera pareciera ser menos fuerte de lo que se creía al inicio de la pandemia del nuevo coronavirus, precisamente, por el grado de incertidumbre de cómo se iban a comportar una serie de variables, Nicaragua acumula su tercer año con graves retrocesos, que sumados superan la contracción esperada para América Latina y el Caribe en un solo año, y que el Banco Mundial, en las proyecciones que fueron presentadas el viernes pasado, la estima en 7.9 por ciento, mientras que el país ronda una caída consecutiva de su PIB cerca del 13 por ciento.
El centro de pensamiento explica que cuando una economía está cayendo es más difícil conseguir empleo o bien, muchas personas lo pierden, y se torna más complicado conseguir otro. Asimismo, aunque las personas están empleadas ven como sus ingresos se están reduciendo y por ende, la posibilidad de mejorar la calidad de vida se convierte en todo un reto, lo que se observa con gran parte de la población que están pasando a engrosar las filas de la pobreza.

La tasa de desempleo abierto se estima que aumentará de 5.5 por ciento en 2019 a 6.8 por ciento en 2020. Lo anterior implica que podría haber 43 mil nuevos desempleados este año, con un saldo de 222 mil personas en el desempleo al final del 2020, señala Funides.
Pero eso no es todo, con la reducción en los ingresos resulta un aumento en la tasa de pobreza, que se estima en 31.3 por ciento en 2020, 3.0 puntos porcentuales por encima de lo estimado para 2019, equivalente a unos 2.1 millones de personas viviendo con 1.76 dólares o menos al día en Nicaragua.
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En el caso del PIB per cápita, según estimaciones de Funides, podría finalizar el año en 1,819 dólares, que representaría una reducción de 5.2 por ciento en comparación con 2019.
El año pasado dicho indicador se situaba en 1,918 dólares, muy por debajo de los 2,022.1 dólares que se tenía en 2018, cuando inició la crisis sociopolítica. Funides también había estimado una caída más profunda del PIB per cápita; sin embargo, estas nuevas cifras se han obtenido gracias a que ahora se tiene un panorama más claro de cómo ha afectado la pandemia al mundo.
Por ejemplo, cuando el coronavirus empezó a tocar el hemisferio, analistas y organismos multilaterales esperaban un desplome de las remesas, que son importantes flujos de capital para las economías centroamericanas; sin embargo, estas se están recuperando.
Aunque en Nicaragua no se cuenta con datos actualizados sobre el comportamiento de estas por parte del Banco Central de Nicaragua (BCN), Funides explicó que hay una dinámica que se está observando con respecto a este sector en Guatemala y Honduras, y que consideran que Nicaragua podría tener ese mismo comportamiento. Si bien es cierto, al inicio de la pandemia, hubo una caída de las remesas, se espera que el acumulado de estas para finalizar el 2020 en el país sea no mayor a un uno por ciento, en positivo.

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Por otro lado, las exportaciones de mercancías crecen por encima de lo esperado, aunque el resto de bienes y servicios exportados se han reducido en 2020 en comparación con 2019. Otro ingrediente determinante es que la movilidad de las personas ha aumentado desde julio.
Después de la ola de contagios, en mayo, la población adoptó una especie de autocuarentena, agudizó las medidas de prevención, y bares, hoteles y restaurantes por iniciativa propia, sin una orden del gobierno, decidieron cerrar sus puertas, en aras de evitar más casos de Covid-19, que en ese momento coparon varios de los centros hospitalarios.
¿Como se espera que cierren las exportaciones?
Aunque este sector no se ha visto del todo golpeado por la pandemia del Covid-19 y en algunos casos, como los productos derivados de la ganadería han mostrado crecimiento durante el primer semestre del 2020, sin dejar por fuera el peso que ha tenido el precio del oro, Funides estima una caída total de -11 por ciento al cierre de año.
Sí se observa de forma detallada, el centro de pensamiento muestra que la mayor contracción se ve en las exportaciones de servicios, con -37.1 por ciento, seguido de la reducción en las exportaciones de zona franca, con el -29.9 por ciento. Este último ha sido fuertemente golpeado por el impacto que ha tenido la pandemia en su principal mercado, Estados Unidos.
Funides explicó que viendo hacia el futuro, la actuación del Gobierno en términos económicos y políticos “está moviéndonos hacia una situación de mediano plazo con tasas de crecimiento mucho más bajas que antes de que se iniciara la crisis sociopolítica y con ello lo que tenemos entonces es que la capacidad que va tener el país, la maquinaria económica para realmente ir dando una vida digna al nicaragüense está mermando», expresó.
“Nicaragua está metiéndose en un estancamiento en términos de desarrollo económico”, agregó, y esto es grave porque se necesita que la maquinaria económica retome su ritmo para sacar a la población de la pobreza.
Aunque las caídas se esperan sean más contundentes en algunos sectores que otros, Funides estima que todas las áreas económicas se contraerán: consumo, inversión, exportaciones, importaciones y gasto de Gobierno en este año, marcado por una pandemia que provocó una de las peores recesiones mundiales.