La situación que se ha presentado en la política actual de los EE.UU. ha dado lugar a una perspectiva que anteriormente era impensable en esa nación.
Siempre se ha pensado que los EE.UU. ha representado la antítesis del socialismo. Sin embargo, esto ha dado un vuelco súbito con la última oleada de acusaciones de racismo contra la gente de color por parte de la policía, y que en general también se dirige hacia el gobierno de la Administración actual de los EE.UU. La prensa y los medios de comunicación en los EE.UU. han ayudado a formar esa impresión en la población sobre la administración del gobierno.
El posible cambio de la política capitalista de los EE.UU. se debe a varios componentes que de cierta manera parecen estar ligados entre sí de alguna manera. Algunos componentes han estado presentes por un buen tiempo esa nación, y últimamente su relevancia ha sido elevada por varios factores que se han dado recientemente.
Uno que ha estado presente por muchos años es Bernie Sanders, quien tiene una posición socialista, y quien por segunda vez en forma consecutiva siente que le han robado la nominación de la candidatura a la presidencia por el partido demócrata. Sanders se ha unido al presente candidato por el partido demócrata en su lucha por la presidencia. Sin embargo, Sanders parece tener más fuerza política que el candidato.
Por otro lado, la organización Black Lives Matter (BLM), que se traduce: la vida de la gente de color importa, ha resurgido casi de una manera violenta en repuestas a actos concebidos como de carácter racista. Sin embargo, este movimiento tiene fundadoras y dirigentes que son reconocidas por sus alineamientos marxistas, y lo empujan a lograr sus objetivos, aún por medios que rayan en la delictividad. Han encontrado que el racismo es el talón de Aquiles de los EE.UU., y lo están explotando al máximo con el objeto de dividir el país y avanzar su agenda política.
A Bernie Sanders se le ha unido un grupo de nuevas congresistas de abiertas inclinaciones de izquierda. Ellas le han dado a Sanders un mayor empuje, tal que ahora forman un grupo cohesivo tanto en su dirección política como en sus objetivos gubernamentales.
A todo esto se le ha unido la pandemia del Covid-19, la cual ha venido a crear un cierto estado de pánico en la población y a hundir la economía en una manera masiva y sin precedentes. La pandemia ha venido a afectar la credibilidad de la administración gubernamental actual por el manejo de la misma, ya que no existen parámetros para medir la efectividad con que se ha ejecutado, y cualquier opinión en favor o en contra no es posible de validar.
Esto crea una confusión en el electorado en esta época de elecciones, ya que lo que es bueno para el control de la pandemia es malo para la economía y viceversa. La izquierda ha aprovechado esta situación en gran medida para lograr sus objetivos en la contienda electoral.
Esta es la situación política actual en los EE.UU. y que se decidirá el próximo tercer día del mes de noviembre. Hacia donde vamos depende del triunfador de esta contienda electoral.
El autor es ingeniero.