La noticia de la entrega del material que mantuvo retenido durante setenta y cinco semanas el gobierno orteguista, es un triunfo del Diario de los Nicaragüenses o de nuestra “república de papel” como la llamó Pablo Antonio Cuadra. El acoso al que ha sido sometido LA PRENSA durante todo este tiempo tenía el objetivo de acallarla definitivamente, ya que la presión económica, la represión a sus periodistas, a los voceadores y anunciantes no les resultó, optaron por confiscar el material necesario para su producción, creyendo que esa abominable acción pasaría desapercibida ante los ojos del mundo.
En sus casi cien años de existencia, LA PRENSA siempre ha estado del lado de la democracia y defendido las causas justas de nuestro pueblo. Desde que tengo uso de razón, recuerdo a mi padre leyéndola mientras desayunábamos, mis primeras letras las aprendí leyendo sus titulares. En pocas palabras y sin temor a ser calificado de blasfemo, LA PRENSA es parte intrínseca del nicaragüense, como lo es el Escudo, la Bandera o nuestro Himno Nacional. Por ello la noticia de la entrega del material arbitrariamente retenido, es hoy motivo de regocijo nacional y noticia mundial.
Parafraseando a Nelson Mandela puedo asegurarles que, sin libertad de pensamiento, sin libertad de expresión y sin libertad de prensa, no hay democracia, aunque haya parlamento y exista alguien que se haga llamar presidente. Este triunfo de nuestra “república de papel” sobre el totalitarismo orteguista, debe servirnos de inspiración y llevarnos al convencimiento que sí se pueden vencer los embates de este desgobierno siempre y cuando tengamos la convicción de ser libres.
No podemos permitir que el despertar de nuestra juventud, así como la sangre derramada por nuestro pueblo durante todo este tiempo, sean en vano. Actualmente la oposición al régimen actual se debate por encontrar la fórmula que nos lleve a la ansiada unidad, pero esta solo podremos encontrarla si todos nos desprendemos de egoísmos y exceso de celos políticos. Si todos comenzamos a aceptarnos por el aporte que hoy hacemos a la causa de la democracia, pueden estar seguros que la derrota de quienes hoy conculcan nuestras libertades será segura.
El ejemplo de LA PRENSA debe inspirarnos, mientras exista nuestra “república de papel” nuestras voces serán escuchadas nacional e internacionalmente. Esta victoria de la democracia muy pronto nos dará otras más y la próxima excarcelación de nuestros presos políticos muy pronto será una realidad. Mis felicitaciones a la familia de La Prensa, a los nicaragüenses de buena voluntad que nunca los abandonamos en sus justas demandas. Hoy más que nunca las palabras de su director mártir: Nicaragua volverá a ser República, suenan a trompeta anunciando el triunfo definitivo de la democracia
El autor es comentarista político.