Jorge Luis Díaz, cuya comparecencia el primer día del diálogo nacional en representación del campesinado, sorprendió a muchos porque era desconocido por los mismos campesinos, apareció la tarde de este viernes a través de medios oficialistas para orientar a sus miembros el retiro de los tranques. La respuesta del movimiento campesino autoconvocado fue que no levantarán los tranques hasta tanto no obtengan respuesta a sus demandas.
«Anunciamos nuestro retiro de los tranques y pido a todos los verdaderos campesinos que nos retiremos, que dejemos trabajar a todas las personas y a no dejarnos arrastrar por los políticos y los ricos empresarios y gente sentada en esa mesa que no representa nuestros intereses», afirmó Díaz quien dice ser dirigente de una asociación de desmovilizados de la Resistencia Nicaragüense.
La líder campesina, Francisca Ramírez, aseguró que ellos no tienen nada que ver con esta persona, son independientes y su anuncio es parte «de la desesperación de Daniel Ortega», por desmovilizar a los campesinos que mantendrán los tranques, pues su demanda sigue siendo la misma, la renuncia de los designados por el Consejo Supremo Electoral, Daniel Ortega y Rosario Murillo, respectivamente.
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El coordinador del Consejo de Defensa de la Tierra, Medardo Mairena, asegura que Díaz asistió el primer día al diálogo nacional como «infiltrado» y hasta ahora desconocen cómo fue inscrito. Mairena dijo que no están representados por esta persona ni integra su movimiento.
El segundo día del diálogo a Díaz no le permitieron ingresar, según Mairena, después que ellos averiguaron con los obispos sobre quién lo había inscrito.
La respuesta que obtuvieron en ese momento fue que el nombre de esa persona llegó como representante del movimiento campesino.
Ramírez denunció que en Juigalpa el orteguismo les envió a unas 200 mujeres a provocar a las personas que se mantienen en el tranque que mantienen en la entrada de la cabecera chontaleña.