A lo largo de varias semanas hemos venido exponiendo, en forma detallada, el contenido de la Agenda Cosep 2020, sus cinco Ejes Estratégicos y las 51 Líneas de Acción.
Con este editorial presentamos el quinto y último eje que denominamos Innovación en la Gestión Empresarial.
Es una realidad, que la vinculación entre las empresas y la mejora de sus capacidades para participar en mercados de alto valor agregado son condiciones indispensables para desarrollar mayor productividad y competitividad, y más y mejores empleos.
Es por ello, que debemos buscar, entre otros, cómo priorizar proyectos estratégicos para el desarrollo de la agroindustria, así como, promover nuevos encadenamientos productivos y fortalecer los existentes.
En complemento de lo anterior, es necesario trabajar por una nueva cultura de innovación para empresas y emprendimientos, una mejor vinculación de academia y empresas para generar nuevas oportunidades de negocios y una mayor adopción de ciencia y tecnología para mejorar la productividad.
Para cumplir y ejecutar esos objetivos, es necesario que trabajemos en las siguientes líneas de acción.
Debemos promover la creación de una política pública de impulso al sector agroindustrial. Para ello estaremos impulsando el establecimiento de un plan que articule, entre otras cosas, la inversión en infraestructura productiva, particularmente en lo que a riego se refiere, el mayor acceso al financiamiento, la creación y la promoción del uso de mecanismos de aseguramiento agrícola y la capacitación técnica de la fuerza laboral. Se pondrá especial atención a la promoción de la biotecnología.
Estaremos impulsando el Plan Nacional de Transformación y Desarrollo de la Caficultura y el de Fomento a la Ganadería. El café y la ganadería son productos insignia de nuestro país, y grandes generadores de empleo.
Ayer mismo logramos consensuar a nivel público-privado la propuesta de reforma a la Ley Creadora de Conatradec que ha sido enviada al Poder Ejecutivo que esperamos haga más fácil alcanzar los objetivos de la misma.
Para ello, tenemos que impulsar alianzas público-privadas para desarrollar más cadenas de valor exitosas. Debemos tener como punto de partida las experiencias exitosas nacionales e internacionales para el establecimiento de un mayor número de cadenas de valor de alto rendimiento.
Estamos trabajando en la creación de un Banco de Mentores de al menos cien empresarios experimentados de todos los sectores representados en el Cosep que donen tiempo para asesorar a empresas en crecimiento o a nuevos emprendedores.
También será clave fortalecer los servicios para el emprendimiento y desarrollo empresarial. Es muy importante mejorar los servicios que brindan las cámaras y otros organismos en un modelo coordinado y que articule los servicios de capacitación, ventanilla única de gestión de trámites, etc.
En este eje estratégico resulta también imprescindible desarrollar, con la ayuda de las universidades, capacidades gerenciales en las Pymes. Debemos promover la incorporación en los programas de estudio de la formación de capacidades gerenciales básicas, en temas como contabilidad, mercadotecnia, requerimientos jurídicos de las empresas y otros temas similares, de manera que los futuros profesionales ya egresen con esas capacidades.
Asimismo trabajaremos en crear un sistema de indicadores de Ciencia, Tecnología e Innovación, para lo cual estaremos trabajando con el Conicyt, con el propósito de tener información para la mejor toma de decisiones vinculadas al desarrollo económico.
En particular, estaremos contribuyendo a la construcción del plan de CTI 2017 – 2021 y su implementación, para que este responda adecuadamente a las necesidades y oportunidades del sector privado.
También trabajaremos en crear programas de investigación aplicada para sectores estratégicos en el marco de la Alianza Universidad-Empresa. El reto es definir en conjunto con las universidades y centros de investigación un paquete de temas de interés común que permitan el desarrollo de investigaciones aplicadas en los sectores productivos estratégicos.
En coherencia con lo anterior, estaremos promoviendo el incremento del presupuesto público para Ciencia, Tecnología e Innovación, por entenderlo como un motor para el desarrollo de una economía basada en el conocimiento y empresas de mayor valor agregado.
Finalmente, estaremos trabajando en la creación de un sistema nacional de investigadores vinculados al sector privado con base en las mejores prácticas internacionales, y su eficaz vinculación con el sector productivo nacional.
Esta agenda de cinco ejes y nuestro decálogo de principios esperamos que sean impulsados por los actores públicos, académicos y privados, en conjunto con el apoyo de la cooperación internacional. Estamos convencidos que serán una contribución vital para que Nicaragua continúe en la ruta de mayor crecimiento económico en democracia.