Varias comunidades del municipio de Prinzapolka, Caribe Norte, viven una situación tensa después de dos enfrentamientos entre indígenas de Layasicksa 2 e Isnawas y colonos que han invadido sus tierras, hechos ocurridos entre el 5 y 6 de enero en la parte montañosa de Siriwas.
En los dos incidentes murieron dos colonos, otro resultó herido y cinco están retenidos. El alcalde de Prinzapolka, Eklan James Molina, confirmó que los indígenas demandan resguardo de la Policía y el Ejército y el desalojo inmediato de colonos a cambio de los cinco retenidos.
Ante esta situación el alcalde de Prinzapolka ha viajado a Managua a solicitar una audiencia a la jefa de facto de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, a quien espera exponer la situación y proponer que esa institución y el Ejército de Nicaragua, integren una comisión que acuda a las comunidades en conflicto.
Hasta ayer no había recibido respuesta, según le argumentaron, debido a las actividades de la toma de posesión de Daniel Ortega y Rosario Murillo, como presidente y vicepresidenta, designados por el Consejo Supremo Electoral.
El alcalde James refirió que dejó como mensaje a Granera que urgen de que oriente al jefe del Triángulo Minero, para que tome una decisión y nombre una comisión.
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Persiste tensión
Mencionó el alcalde que persiste la amenaza contra los indígenas por parte de los colonos que los tienen rodeados, mientras comunidades como Alamikamba y otras también “se levantaron” en respaldo a los indígenas de Layasicksa 2 e Isnawas.
Hilario Thompson, nativo de la comunidad de Layasicksa 2, y presidente del Gobierno Territorial, en comunicación telefónica aseguró que los cuerpos de los colonos aún están tendidos en el lugar de los hechos, mientras los comunitarios mantienen en su poder a cinco de ellos hasta tanto no se presenten las autoridades competentes.
Los retenidos
Los retenidos responden a los nombres de: Eliseo Pérez Urbina, de 38 años; Uriel Pérez Ocampo, de 19; Eliser García Jarquín, de 19; José David González, de 25 e Ismael Cantarero, de 30.
Thompson denunció que a unos cuatro kilómetros del sitio donde ocurrieron los sucesos hay una unidad militar del Ejército, pero ninguna autoridad acudió al lugar de los enfrentamientos.
LA PRENSA buscó al vocero del Ejército, coronel Manuel Guevara, pero no respondió.
Los líderes comunitarios de Isnawas confirmaron que el conflicto ha sido generado por la venta ilegal de tierras que han hecho algunos líderes del Gobierno Territorial Indígena Tuahka e identifican a una persona.
Los líderes comunitarios tienen en su poder escrituras públicas que otorgaron abogados de Rosita y de León, una de ellas es por la venta y cesión de un lote de 1,800 hectáreas de tierras para 20 familias en un valor de un millón de córdobas.
Desde hace dos años los comunitarios han sido víctimas de un grupo de colonos que han desalojado a los indígenas de sus parcelas a punto de balas.
Autoridades deben responder
El origen es el conflicto de las tierras, por lo que la Policía Nacional, el Ejército de Nicaragua y la Fiscalía deben responder ante esta situación, dijo la directora del Centro por la Justicia y Derechos Humanos de la Costa Atlántica de Nicaragua (Cejudhcan), Lottie Cunningham.
La presidenta de Cejudhcan esperaba la llegada a Puerto Cabezas de una comisión de líderes indígenas a Bilwi, para pronunciarse debido a que hay diferentes versiones sobre el conflicto.
“El Estado tiene que asumir su responsabilidad”, sostuvo la defensora de los indígenas.