Unos la conocen como la procesión de “los santos varones” y otros como la “procesión de los caballeros”. El sacerdote Leonel Baltonado explica que el origen de este tradicional recorrido religioso que se realiza cada primero de enero desde el barrio Cristo Rey hasta la Catedral Metropolitana de Managua, como antesala de la primera eucaristía del año, fue precisamente integrar a los hombres de manera más activa en la iglesia.
“Anteriormente el sector masculino no participaba en estas actividades, y en general si nos vemos como sociedad en actividades y responsabilidades familiares los hombres son los grandes ausentes”, señala el sacerdote. En la nutrida procesión se podía observar la participación masculina durante el recorrido de hora y media.
El padre Baltodano, que está a cargo de una parroquia en Carazo, destacó que desde la iglesia se debe promover la participación activa del hombre en todas las esferas sociales, partiendo de la familia. “Hombre y mujer, como imagen de Dios, tienen iguales derechos e iguales responsabilidades, si desde la iglesia combatimos el machismo, es también una forma de ir construyendo la paz a través de relaciones de respeto, de igualdad. No es solo orando que se consigue a paz”, apunta.
Campanadas de alerta
La primera misa del 2017, celebrada en la Catedral Metropolitana de Managua la tarde del primero de enero, estuvo enmarcada en el inicio de la jornada mundial de oración por la paz. El clero en pleno, liderado por el Cardenal Leopoldo Brenes, arzobispo de Managua, hizo un enérgico llamado a no solo orar por la paz, sino a combatir la violencia desde todos los hogares nicaragüenses.
“Que en nuestra sociedad los diversos actores de la vida nacional busquen los caminos del diálogo y la común tarea de construir una comunidad nacional inclusiva y participativa”, rezaba una de las peticiones. “Que fomentemos el diálogo y el respeto (…) para erradicar decididamente todo tipo de violencia, especialmente aquella en contra de los niños y las mujeres en nuestra nación”, fue una de las plegarias que más se repitió tanto en la procesión como a lo largo de la eucaristía.
“Estamos empezando la jornada de oración por la paz, pero la paz debemos construirla todos, desde nosotros mismos, todos los días”, comentó el Cardenal Brenes en la homilía. Dentro de sus comentarios y las peticiones posteriores también se mencionó el compromiso de los líderes religiosos y las autoridades de fomentar el respeto, de respetar las libertades y de procurar la armonía en busca del bienestar común.
La jornada religiosa inició a las 2:00 de la tarde con la ya tradicional procesión en la que la que le símbolo de Jesús Sacramentado recorrió desde el colegio Cristo Rey hasta la Catedral acompañado por los feligreses que entre cantos y las oraciones del rosario realizaban las peticiones que se repitieron en la eucaristía.
Nicaragua y sus males
Las peticiones que tuvieron eco en la multitud que llenó la plaza para participar de la misa campal de Año Nuevo están respaldadas en los números y acontecimientos que marcaron en pasado 2016. Organizaciones feministas registran 48 femicidios en el 2016, un subregistro que podría ser mayor.
Organismos de derechos humanos han denunciado la creciente ola de violencia en la Costa Caribe por conflictos territoriales y en noviembre creció la tensión del Estado con el sector campesino que ha realizado 82 marchas pacíficas en contra de la Ley 840, para la construcción del canal interocéanico, y que incluso tuvieron que cancelar la marcha del uno de diciembre pasado ante la represión policial. Las protestas civiles, sea cual sea el reclamo al gobierno, son sofocadas por las autoridades.