Las preocupaciones de doña Rosario

La esposa del dictador Daniel Ortega y próxima vicepresidenta de Nicaragua como resultado de la farsa electoral del 6 de noviembre pasado, doña Rosario Murillo, divulgó el martes 27 de diciembre un mensaje en el que llama con vehemencia a mantener la unidad de las fuerzas que sostienen a la dictadura. “Este año vuelve a retarnos un Proceso Electoral que no puede separarnos, que no debe dividirnos”, clama la señora Murillo en su mensaje.

Pero las elecciones que deben realizarse en noviembre de 2017 son locales y no representan ninguna amenaza para el régimen orteguista. Ortega controla absolutamente casi todos los gobiernos municipales, que antes eran autónomos y ahora son —de hecho— delegaciones del Gobierno central. Por otra parte, ¿qué peligro de desunión podría haber para el orteguismo en los comicios municipales si todos sus aliados son clientes de los presupuestos oficiales, personas sin criterio propio que acatan de manera incondicional “la voz del amo”, como decía una antigua publicidad comercial muy popular de discos y tocadiscos producidos en los Estados Unidos?

¿Por qué le podría preocupar a la señora Murillo y al régimen que representa, unas votaciones locales que serán manejadas por el mismo poder electoral fraudulento y corrupto que desde las elecciones municipales de 2008 le ha venido asignando a Daniel Ortega y su partido asombrosas mayorías de votos y cargos?

Se podría pensar que la preocupación de la señora Murillo y su llamamiento a fortalecer la unidad de sus huestes políticas, han sido motivados por el diálogo de Daniel Ortega con la OEA sobre la problemática electoral de Nicaragua. En ese contexto, es posible que Ortega piense hacer algunas concesiones a fin de que en las elecciones municipales del próximo año haya mejores condiciones para la participación de partidos opositores, con resultados imprevisibles. Sin duda que la inesperada y enorme abstención electoral de la ciudadanía en las votaciones del 6 de noviembre de este año, asustó a la pareja presidencial que detenta el poder y maneja el Estado y todo el país como si fuese su bien ganancial.

Pero las concesiones que Ortega podría hacer a la OEA serían mínimas y formales, nada que pudiera poner en riesgo ni debilitar el poder absoluto instaurado por Daniel Ortega y la camarilla familiar y política que lo rodea.

En realidad, lo que probablemente preocupa a la señora Murillo es la unidad del Frente Sandinista. Se sabe que a Ortega le costó mucho imponer la candidatura vicepresidencial de Murillo, sobre todo a los “cuadros y militantes históricos”. Y aunque venció las resistencias en el interior del FSLN quedó un gran resentimiento que se podría profundizar en el corto o el mediano plazo.

Los resentimientos y luchas por espacios de poder dentro del Frente Sandinista, combinados con las coyunturas internas y externas desfavorables que se ven venir para el poder orteguista, podrían explicar la preocupación expresada por la señora Murillo y su melodramático llamado a la unidad de sus huestes políticas.

Editorial

COMENTARIOS

  1. Pronóstico
    Hace 9 años

    «Este año vuelve a retarnos un Proceso Electoral que no puede separarnos, que no debe dividirnos», claro que si doña Rosarios buen consejo porque es mejor agarrarlos a todos (incluidas las fuerzas que sostienen a la dictadura) como manojo de leña, así evita el trabajo de andarlos buscando por todos lados. A partir de Enero/2017, comienzan a correr vientos favorables para paisito…

  2. Gustav Hernández García
    Hace 9 años

    Cuáles son esas coyunturas internas y externas desfavorables que se ven venir para el poder orteguista? Se refiere al Nica ac, a la política que traerán los republicanos o a otra amenaza externa? O es que el editorial sugiere una amenaza seria a lo interno, que es aún invisible en el marco de la atomización de los grupos que dicen ser opositores al régimen?…

  3. tomatu yukota
    Hace 9 años

    Podria ser…podria no ser…….pero la verdad es que todo lo contrario…….. Lo unico que si esta clarisimo es que mientras la mayoria de los Nicaraguenses medio coman, y mientras los ricos se hagan mas ricos, pues nadie hara nada por ese lado. Estaremos esperando sentados y con los brazos cruzados a escuchar los deseos y decisiones monarquicas de los nuevos «reyezuelos tropicales». Y estaremos atentos a las intrigas palaciegas a ver quien derroca a quien y quien envenena a quien. O sea, estaremos TOTALMENTE agenos a nuestro destino como ciudadanos y como seres humanos con un cerebro….

  4. Rigoberto LP
    Hace 9 años

    Miedo a perder el poder Oligarquico que tiene ella y los hijastros del dictador.
    Miedo a perder los millones de dolares mal habidos.
    Miedo a que sean sus mismos «cuadros» los que se le cuadren.
    Miedo a pagar sus males.
    El miedo de toda dictadura perder el poder.
    Al final el poder no es para siempre.

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