Lo menos que la Organización de Estados Americanos (OEA) puede arrancarle al gobierno de Daniel Ortega en las jornadas de negociaciones que anunciaron es limpieza en las estructuras del Consejo Supremo Electoral (CSE), pluralismo político y observación para las municipales de 2017, según Roberto Courtney, director de Ética y Transparencia, la organización que documentó el fraude de 2008 y 2011.
“Probablemente se le puede sacar a la OEA o exigirle como sociedad, que de aquí a las municipales las JRV sean un lugar confiable y que todos los partidos políticos que quieran participar tengan su casilla, ya resolvés el tema del MRS, ya resolvés el tema del PLI, que no tenga que andar posando (en partidos) la oposición nicaragüense”, dijo Courtney.
El secretario general de la OEA, Luis Almagro, y el gobierno de Ortega anunciaron que se sentarían a dialogar, en un contexto en el que la oposición, excluida de participar en los comicios, ha catalogado las elecciones de noviembre como una farsa y ha demandado que se eliminen y se llame a las presidenciales el próximo año, con un árbitro electoral confiable (el actual responde a los intereses de Ortega), observación electoral y que se les permita participar.
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Courtney dice que es normal que la oposición proclame la eliminación de las elecciones. “Ambos bandos llegan a negociar, pero la negociación es esa: no entregar la valija de entrada; si vos desde un principio decís ‘bueno, no hay problema con esta elección vamos para la otra’, ya el otro comienza a ver qué más saca, obviamente tiene que haber un ejercicio en el cual estas elecciones pasan a ser una demanda en que la oposición terminará cediendo, porque el deshoje del calendario la va a obligar a eso… pero en realidad se le podrá decir al Gobierno: ‘mirá se te permitió sentarte como gobierno legítimo con la OEA, cuando en realidad la legitimidad que sale de las urnas no la tenés’”, precisó.
Ideal es transformar todas las instituciones
El director de Ética y Transparencia dijo que lo ideal es hacer transformaciones en todas las instituciones del país, pero observa que eso en el corto plazo no necesariamente se logrará, a pesar de la intervención de la OEA.
“El principal problema que tenemos aquí desde el punto de vista legal es el incumplimiento de la Ley, la Ley te dice que ningún partido deberá tener más de un miembro en ninguna instancia electoral y el Frente tiene dos en todas y tres en la mayoría. En ese sentido cumplir la Ley Electoral ya te avanza bastante. Eso te resuelve un poco para la parte electoral”, dijo Courtney.
Courtney dijo que “si los Consejos Electorales Departamentales y Municipales y las Juntas Receptoras de Votos están limpias de influencias partidarias, con fiscales de los partidos políticos, con actas de escrutinio y con observación electoral no podés hacer fraudes. Si ya tenés eso, aun al más corrupto de los magistrados, que de esos tenemos bastantes aquí, le podés amarrar las manos”, alegó.
Cambios en el CSE esenciales
Según Courtney, en las negociaciones con la OEA debe lograrse que el Gobierno se comprometa a renovar las autoridades electorales cuando se les venza el período.
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“Ningún país (fue) más fraudulento que México y lo resolvió de un plumazo: lo llamaron la ciudadanización del Consejo Electoral, sacaron a los partidos y metieron a los académicos y ese proyecto pasó inmediatamente de ser el peor a ser el mejor en Latinoamérica”, dijo.
Courtney cree que haciendo cambios en el poder electoral vienen por añadidura cambios en las otras instituciones.
“Si lográs tener un sistema electoral razonable, las otras (instituciones) caen por su propio peso… resolvés todos los temas por añadidura, no es que caen del cielo, pero sí vienen por añadidura”, dijo Courtney.