Vicente Maltez Montiel

La agenda pendiente de octubre

Se dice que el otoñal mes de octubre es el mes de los ancianos y esto arranca con el primer día promovido como “el día internacional de la tercera edad” que se celebra, por iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el lema de “Actuemos contra el Edadismo”.

El envejecimiento de la población se produjo a nivel mundial por primera vez en el siglo XX y dado que es una problemática de múltiples aristas es un tema de agenda estatal, social, comunitario y familiar. Nadie, por muy joven que sea puede alegar indiferencia frente a los problemas de las personas mayores.

El Informe 2014 Global Age Watch: las personas que han arribado a 60 años son 12 por ciento de la población mundial y para el 2050 serán tantos como los menores de 15 años, dos mil millones. El número de niños se ha mantenido estable y hay crecimiento explosivo en poblaciones de mayor edad.

Por ejemplo, el grupo de 80 a 89 años aumentó el triple entre 1960-2010 y experimentará crecimiento de 10 veces para el 2050. Las mujeres sobreviven a los hombres como promedio mínimo 5 años o más.

Las luchas sociales y reivindicativas de los adultos mayores en nuestro país, calculados en 400 mil, nos hacen recordar que deben ser tomados en cuenta por los que aprueban decisiones, si es que quieren gozar de credibilidad, en especial en año electoral. Los reclamos están pendientes de resolverse.

Nuestro marco jurídico reconoce derecho de los adultos mayores, el artículo 77 de la Constitución establece “los ancianos tienen derecho a medidas de protección por parte de la familia, la sociedad y el estado”. La ley general de salud los califica de sector vulnerable y el nuevo Código de Familia abrió la posibilidad de reclamar pensiones a los hijos, entre otras disposiciones.

La celebración 2016, promovida por la OMS, levanta el reclamo de que todas las personas debemos abandonar el Edadismo que es la existencia de estereotipos hacia las personas de edad, precisamente por los años que cargan en sus hombros. Se trata de un problema cotidiano y extendido que afecta la salud.

Manifestaciones del Edadismo: la exclusión del mercado de trabajo, restricción de acceso a servicios sociales de todo tipo (salud, educación, recreación y otros) y los clásicos estereotipos discriminatorios como por ejemplo, “rabo verde o viejita rigiosa” cuando aspiran a vínculos amorosos.

El edadismo conduce a excluir adultos mayores de su comunidad, pero lo más grave es que los estudios demuestran que cuando experimentan sensación de ser una carga piensan que su vida tiene menos valor y los hace más proclives a la depresión y aislamiento, lo cual disminuye la esperanza de vida saludable.

Los medios de comunicación han dado a conocer las luchas de nuestros adultos mayores, unas veces como compromiso de responsabilidad social y otras como instrumentalización política. En México un partido político tiene una “coordinación de las causas de adultos mayores”.

En cualquier parte del mundo y en nuestro país, no debe olvidarse que son auténticos actores sociales dignos de ser respetados, promovidos a quienes hay que cumplirles la plena vigencia de sus reivindicaciones y derechos.

El autor es médico internista y químico-farmacéutico.
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Opinión envejecimiento de la población tercera edad archivo
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