La estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) firmó un acuerdo de “financiamiento” por 1,200 millones de dólares con la empresa española Repsol con el fin de incrementar la producción petrolera, mientras que rubricó otro con la rusa Rosneft para buscar la posibilidad de exportar gas.
“Hoy (ayer) se está sellando una inversión de 1,200 millones de dólares, lo cual ratifica la confianza mutua entre nuestras empresas —PDVSA y Repsol— y que estamos viendo (…) en el futuro”, dijo el presidente Nicolás Maduro durante el acto de la firma de acuerdos con la compañía española y otras empresas.
El jefe de Estado venezolano manifestó su agradecimiento con Repsol por haber llegado a este acuerdo e indicó que, aunque en el pasado tuvo algunas diferencias con España, aspira a tener buenas relaciones con el presidente Mariano Rajoy si llega a ser ratificado en el cargo.
“Igualmente con la empresa Rosneft, tenemos inversiones que rondan por los 20,000 millones de dólares. Hoy estamos llegando a nuevos acuerdos que van a fortalecer nuestra alianza petrolera, nuestra alianza gasífera para el mercado nacional, latinoamericano, mundial”, añadió Maduro.
Alianza de largo alcance
En ese sentido, manifestó que en su próximo encuentro con su homólogo ruso, Vladimir Putin, espera seguir sellando la “alianza estratégica de largo alcance”.
El acuerdo entre Repsol y PDVSA lo firmaron el consejero delegado de la compañía española, Josu Jon Imaz —quien entre 2004 y 2007 fue presidente del Partido Nacionalista Vasco (PNV)— y el presidente de la estatal petrolera, Eulogio Del Pino.
El acuerdo con Rosneft lo firmó el presidente de la petrolera rusa, Igor Sechin.
Del Pino explicó, durante el acto celebrado en el palacio presidencial de Miraflores, que el acuerdo con Repsol se logró luego de largas conversaciones y reuniones y que el mismo permitirá “prácticamente duplicar” la producción petrolera que mantienen conjuntamente con la multinacional española.
Adicionalmente, detalló que el acuerdo rubricado con la rusa Rosneft también ofrecerá “la posibilidad de integrar más de 600 millones cúbicos (de gas) al mercado nacional”.
La estatal PDVSA también firmó otra serie de acuerdos con empresas nacionales, entre las que destacan la empresa Alex con el fin de hacerle “servicios a los pozos (…) con corridas eléctricas”, y las gasíferas Domegas e Inelecsis.
Maduro optimista
El presidente venezolano Nicolás Maduro consideró como una “señal extraordinaria” para estabilizar el mercado petrolero la cita del próximo miércoles en Estambul entre los países miembro de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y otros productores ajenos al cártel.
“Es una señal extraordinaria, la reunión de países miembros OPEP y no OPEP, el 12 de octubre en Estambul”, dijo Maduro durante la firma de acuerdos sobre energía con la empresa rusa Rosneft en el palacio presidencial de Miraflores.
El mandatario indicó que se trata de una “reunión especial” al margen del Congreso mundial de energía, que se suma al acuerdo alcanzado por los socios de la OPEP el pasado 29 de septiembre en Argel para reducir su producción.
Enfrentando una severa crisis económica que minó su popularidad, Maduro reiteró que pese a que el consenso ha tenido un impacto positivo, el precio del crudo sigue siendo bajo, por lo que la aspiración de Venezuela es seguir avanzando para equilibrar las cotizaciones.
El pasado lunes, tras dialogar telefónicamente con su homólogo iraní, Hassan Rohani, el presidente venezolano dijo que ambos se comprometieron a consolidar el acuerdo de Argel y las “nuevas alianzas con los países productores como Rusia y otros más que no son miembros de la OPEP”.
Sube precio de petróleo venezolano
La cesta venezolana, que incluye crudos pesados y extrapesados, cerró esta semana en 41.58 dólares por barril (d/b), frente a 38.81 de una semana anterior. El país caribeño posee las mayores reservas hidrocarburíferas del mundo.
Al término de varias semanas de negociaciones, la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP) decidió bajar la producción a un nivel entre 32.5 a 33 millones de barriles diarios (mbd) frente a 33.47 mbd en agosto, según la Agencia Internacional de Energía.
Se trata de la más fuerte reducción desde la que se acordó a raíz de la caída de los precios durante la crisis de 2008.