El candidato presidente de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), Saturnino Cerrato, inició este sábado la campaña electoral reconociendo que no tienen el suficiente tendido electoral para defender el voto en los comicios generales de noviembre próximo.
Sin ofrecer un dato específico sobre la cantidad de afiliados en todo el país de su organización, Cerrato dijo que están “trabajando en eso”, mientras aseguró que seguirá demandando elecciones libres y transparentes.
Lea: El vuelo de los partidos zancudo
Cerrato es un pastor evangélico que fue presidente de las Asambleas de Dios. Se acercó a la Coalición Nacional por la Democracia, liderada por Eduardo Montealegre, y luego sorprendió con su postulación presidencial en las filas de ALN.
El peso político de ALN es bajo. Los datos oficiales del Consejo Supremo Electoral indican que ALN obtuvo el 0.40 por ciento del total de votos en 2011.
Lea también: Del púlpito a la política
Sin embargo Cerrato insiste en promover su candidatura, aunque desde afuera sus críticos los señalen de legitimar con su participación el proceso. “Como ustedes sabrán fui parte de la Coalición Nacional por la Democracia y las demandas de esa coalición yo las sigo manteniendo, porque como es de conocimiento general, la sentencia de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) dejó fuera a dicha coalición, pero en este caso yo siento que represento a esa oposición reunida en la oposición”, intentó convencer.
El candidato Cerrato recorrió las calles de Masaya en compañía de Harold Sánchez, candidato a primer diputado de este departamento por el ALN.
Cerrato cuestionó que las condiciones del proceso electoral no son confiables cuando se le preguntó sobre el señalamiento realizado por líderes religiosos independientes que han llamado al actual proceso electoral “una farsa”.