Miembros de diferentes organizaciones civiles anunciaron este jueves 18 de agosto, una jornada de protestas a nivel nacional, en repudio a las próximas elecciones presidenciales del 6 de noviembre, a las que llaman «farsa electoral».
La primera actividad de la jornada de protestas será una caminata en Masaya, denominada «caminata azul y blanco», el próximo sábado 27 de agosto.
Los ciudadanos dejaron claro que no puede haber confianza en unas elecciones sin observación electoral internacional y plagada de anomalías, nepotismo y falta de confianza en el poder electoral.
Irving Dávila, miembro de la Coordinadora Civil, dijo que ante el hecho de que no hay confianza, ni credibilidad en estas elecciones, lo mejor sería que se anulé el actual proceso.
En el pronunciamiento leído en conferencia de prensa, los ciudadanos manifestaron que en este contexto, la realización de elecciones es «desperdicia» los 931.4 millones de córdobas, que es el costo de las elecciones.
ORGANIZACIONES QUE CONVOCAN
El Movimiento por Nicaragua, la Coordinadora Civil, el Movimiento por la Tierra, Lago y Soberanía, Fiscales Indignados y otras organizaciones críticas del Gobierno de Daniel Ortega, participan en esta iniciativa que pretende replicarse en todo el país.
Anuncian jornada nacional de protestas a partir del 27 de agosto por #EleccionesNi2016 libres y justas @laprensa pic.twitter.com/B9ibzfKEAW
— Leonor AlvarezH (@LeonorAlvarezH) 18 de agosto de 2016
El proceso electoral está marcado por la destitución de 28 diputados opositores que se negaron a aceptar una sentencia judicial 299 que le quitó la representación legal del Partido Liberal Independiente (PLI) a Eduardo Montealegre.
El PLI representaba la segunda fuerza política más votada en las últimas elecciones generales (2011), en las que obtuvo 779 mil votos. Sin el PLI que lideraba Montealegre, el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) no tiene rival en las elecciones del 6 de noviembre, según análisis políticos.
Con la destitución de los diputados opositores, el presidente inconstitucional Daniel Ortega se hizo con el control total de los cuatro poderes del Estado, porque hasta ese momento la Asamblea Nacional era la única institución donde funcionarios opositores podían criticar las acciones del orteguismo.
Las elecciones también son cuestionadas porque los magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE) son afines al partido gobernante FSLN, y permiten que los votos sean manipulados a su favor, como lo han demostrado organizaciones nacionales de observación electoral en las cuatro últimas elecciones.
La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE-UE) dejó registro en su informe final sobre los comicios generales de 2011, que hubo un “retroceso en la calidad democrática” de los procesos electorales en Nicaragua, por la “escasa transparencia y neutralidad” con que fueron administrados por los magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE).