La Internacional de Partidos Demócratas de Centro (IDC-CDI), que preside el exmandatario colombiano Andrés Pastrana, condenó este lunes la situación política y la falta de libertades civiles y democráticas que se vive en Nicaragua y Venezuela.
La condena fue hecha mediante una resolución pública, en alusión a la destitución de 28 diputados opositores, entre otras acciones ejecutadas por los poderes del Estado de Nicaragua, controlados por el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que anularon la participación de la oposición en las elecciones del próximo 6 de noviembre.
En el texto, la IDC-CDI alerta sobre “las nuevas formas de autoritarismo de algunos gobernantes que con legitimidad de origen, manipulan el Estado de Derecho y las instituciones, para permanecer en el poder sin consideración por el principio de la alternancia democrática”.
Pastrana señaló que “la defensa de las libertades fundamentales y de los valores democráticos constituyen la razón de ser de la IDC-CDI.
“Estamos profundamente preocupados por la situación política y de recorte de libertades públicas a las que se enfrentan los ciudadanos de Venezuela y el alarmante giro autoritario en Nicaragua”, manifiesta la resolución.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos también reaccionó a la situación generada en el país con la destitución de los diputados de oposición, por lo cual manifiesta su preocupación “y urge al Estado adoptar todas las medidas que sean necesarias a fin de garantizar el libre ejercicio de los derechos políticos en el país”.
En un comunicado emitido ayer en Washington, la CIDH insta al Gobierno en representación del Estado de Nicaragua a generar las condiciones y mecanismos adecuados para que los derechos políticos puedan ser ejercidos de forma efectiva, respetando el principio de igualdad y no discriminación..
DESTITUCIÓN DE DIPUTADOS
Dieciséis diputados propietarios y 12 suplentes fueron destituidos por no reconocer la sentencia 299 de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que en junio le quitó la representación legal del Partido Liberal Independiente (PLI) a Eduardo Montealegre y se la otorgó a Pedro Reyes.
El PLI que encabezaba Montealegre participó en las elecciones generales de 2011, en las que, a pesar de que fueron cuestionadas por su falta de transparencia, ese partido obtuvo casi 779 mil votos, o sea, 31 por ciento de la votación.