La tendencia pijama ha estado presente en las propuestas de diseñadores de diferentes décadas, desde una Chanel a Stella McCartney, pasando por Gucci o Marc Jacobs, quienes han propuesto salir de la cama a la calle casi sin cambiar nuestro atuendo. Me refiero a la típica pijama elegante de pantalón y camisa de botones y bolsillo, en tela de seda.
Aunque muchas modas nos puedan parecer insólitas o extrañas, los nuevos tiempos invitan a probar estilos menos convencionales que incluso proyecten de nosotros un estilo juguetón, inocente y sensual.
El estilo pijama se percibe en los estampados típicos de la ropa de dormir elegante, la tela seda o sus imitaciones, con ese toque de brillo y textura suave o con ciertos relieves según el diseño. Se lleva holgado con la camisa y pantalón de corte recto, sin seguir especialmente la forma del cuerpo. La camisa, con solapas anchas y bolsillo. El uso del monocromatismo en el conjunto completo termina por aportarle el toque final de credibilidad al atuendo y, por el contrario, complementos como perlas, collares largos, aretes llamativos, sandalias clásicas o con pedrería, nos permiten trasladar este look hasta la calle.
Los pantalones además de extra largos se llevan con corte culotte (a mitad de pierna) y anchos, de manera que se pueden vestir con zapatos más modernos, como plataformas planas, tacones altos o medios, con pedrería o clásicos de punta.
Si huye de los conjuntos, también puede optar por combinar el pantalón con camisetas o blusas de otras telas, texturas y diseños, así como escoger la camisa tipo pijama y vestirla con jeans o telas casuales.
Este look es ideal para reuniones casuales, formales o tipo cóctel.