Agentes de la Sección de Inspecciones Oculares y Recolección de Indicios (SIORI), del Organismo de Investigación Judicial (OIJ); levantaron judicialmente el cuerpo de un nicaragüense de 39 años que había sido herido en tiroteo el pasado 31 de mayo en el norte de Costa Rica.
El cadáver de Santos Martín Cortés, fue retirado por la policía judicial del Hospital México, San José, y enviado a la morgue del OIJ. El nicaragüense había ingresado a ese hospital con heridas de arma de fuego trasladado a su vez del hospital de Nicoya, Guanacaste.
Cortés formaba parte de un grupo de cuatro hombres que el 31 de mayo en horas de la tarde, fueron interceptados a las tres de la tarde en el centro de Nicoya.
Mientras los cuatro se desplazaban en un vehículo, otro automotor los adelantó y desde adentro desconocidos les dispararon en al menos 17 ocasiones.
En el sitio falleció un hombre identificado solo con el apellido Blanco, de 29 años de edad, quien presentaba un impacto en tórax y dos en la espalda.
Un tercero identificado con el apellido Navarro, también de 39 años y nicaragüense, resultó herido en tórax y codo derecho. El cuarto ocupante del vehículo Honda, quien era el conductor, resultó ileso.
El caso es manejado por el OIJ como ajuste de cuentas entre pandillas, al parecer por narcotráfico, pero aún no hay detenidos.