La visita de miles de veraneantes a las playas del municipio de San Juan del Sur, de todas partes del país a bordo de buses financiados por el Gobierno, ha desatado una fuerte polémica entre los empresarios turísticos locales, que se quejan de afectaciones a la imagen y daños físicos a la estructura turística de uno de los destinos turísticos más importantes de Nicaragua.
“No estamos en contra (de) que todos los nicaragüenses disfruten de nuestras playas, pero el gobierno debe de incluir una campaña de concientización de estos visitantes, para que no ensucien las costas y las calles, enseñarles que tirar basura en el mar lo contamina y daña a las especies marinas”, dijo Reyna Trigueros.
Trigueros, presidente de la Cámara de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa Turística, Cantur de San Juan del Sur, expresó que “deberían exigir(les) a los dueños de esos buses llevar basureros dentro de la unidad, entre tantas cosas que se pueden hacer” .
Según la empresaria, el primer daño causado por los visitantes en masa ocurrió en la Semana Santa del 2015, cuando todos los que bajaban de los buses salían sin control alguno y sobrecargaron el puente colgante, “hasta tumbarlo por completo, y ese era uno de los símbolos de San Juan del Sur, y hasta la fecha nadie ha hecho nada para volverlo a construir”.
Este año, Trigueros detalló que el impacto económico se sintió en los negocios turísticos establecidos, porque los turistas de consumo, los que se alojan en los hoteles, hospedajes y rentan habitaciones en casas particulares, están llegando en menos cantidades ante el flujo de visitantes, manifestó.
Otra empresaria turística que no quiso identificarse, refirió que el nuevo turismo popular que está llegando a San Juan del Sur, consume poco y hace competencia desleal al instalar en cualquier lado y sin control puestos de ventas ambulantes de licores y comidas.
“Hacen champas para dormir, encienden fuego en la costa, y aunque les pongan inodoros portátiles, algunos prefieren hacer sus necesidades fisiológicas en cualquier lado”, comentó la empresaria turística, quien señaló que a estos comerciantes informales no les exigen requisitos de salubridad e higiene, no pagan ningún tipo de impuesto y dejan basura en todos lados.
Se trató de ubicar a Eduardo Holmann, exalcalde de San Juan del Sur y empresario turístico local, para conocer su opinión sobre el tema, pero no se le pudo localizar.
Sin embargo, en su perfil de Facebook, Holmann escribió: “… ayer (el sábado) hice un recorrido por la zona costera de San Juan del Sur. Está totalmente degradado… Pleitos. Un tufo a orines y similares que no es jugando. Nuestro destino turístico ha sido degradado y el nuevo estilo de turismo se lo está llevando en el saco ¿Y ahora, quién podrá defendernos? Esto cada día va peor, cuesta abajo y de rodada. Ojo compañera Rosario”.
Un punto de vista distinto da Rosibel Cerda Morales, gerente del Hotel La Estación y el Restaurante Buen Gusto, quien considera que la llegada de estos visitantes no afecta.
Ella señaló que le fue bien en sus negocios: “Ahora estuvimos muy bien, no faltó el agua, ni la luz eléctrica, las brigadas de limpieza de la alcaldía anduvieron trabajando las 24 horas y todavía hoy lunes andan trabajando, lo único que se necesita es que los negocios (informales) que ponen estos visitantes tengan un orden y un límite, que tengan un control, para que no afecten la circulación, creo que todos tenemos derecho a visitar San Juan del Sur y buscar cómo ganarse la vida”.
LA PRENSA trató de obtener la versión de las autoridades municipales de San Juan del Sur, pero no se nos atendió.