La victoria aplastante que el lunes consiguieron los Warriors de Golden State 120-90 ante los Spurs de San Antonio, ha comenzado a generar inquietud dentro de la NBA sobre el dominio arrollador que tienen los vigentes campeones y si el mismo puede perjudicar a la imagen de toda la liga.
La sensación que hay entre los profesionales dentro de la NBA es que los actuales Warriors con el base Stephen Curry a la cabeza están un nivel por encima del resto de los equipos que supuestamente compiten con ellos por el título de liga.
Como es el caso de los Spurs, Thunder de Oklahoma City y Los Ángeles Clippers, en la Conferencia Oeste, mientras que en la del Este también arrollaron a los Cavaliers de Cleveland y ganaron a los Bulls de Chicago.
Como ya había adelantado el pívot español Pau Gasol, de los Bulls, los Warriors han conseguido un ritmo que está por encima del resto y es muy difícil aguantarlo durante los 48 minutos de un partido.
El mismo sentir expresó la pasada noche el legendario entrenador de los Spurs, Gregg Popovich, el maestro y mentor del entrenador estrella de los Warriors, Steve Kerr.