Diez días después de la renuncia del magistrado electoral Johnny Tórrez, el también magistrado sandinista José Luis Villavicencio renunció al cuestionado Consejo Supremo Electoral (CSE), tras 15 años de funciones.
Analistas consultados por LA PRENSA consideran que el presidente inconstitucional Daniel Ortega colocará a su gente de confianza, otros creen que por tratarse de un año electoral podría tratar de confundir a la población dando la imagen que impulsa cambios en el CSE.
“Creo que Ortega va a aprovechar para amarrar a (Eduardo) Montealegre. Lo que dice el Oráculo en El Azote es correcto: ‘Embarralos y dales uno’. Esa es la lógica de Ortega y pienso que la oposición va a ser similar a la de Arnoldo Alemán. Los dos pactaron y la población no verá ninguna alternativa y habrá desconcierto”, señala el sociólogo Óscar René Vargas, al analizar las salidas de ambos magistrados sandinistas.
SIN VOLUNTAD DE CAMBIO
Según Carlos Tünnermann, desde el momento en que Ortega propuso a la exdiplomática Norma Moreno para una de las vacantes del poder electoral demuestra que el mandatario no tiene voluntad de hacer cambios en el Consejo Supremo Electoral.
“No creo que haya señal de cambio. Ahora, un solo puesto que le dé a la oposición no cambia nada. No creo que Ortega ceda algún cambio, a él no le conviene tener a alguien que denuncie las maniobras de las elecciones”, sostiene Tünnermann.
Para el también exministro de Educación, las propuestas para las vacantes dejadas por Tórrez y Villavicencio serán asumidas “por gente cercana a la primera dama”.
Lea también: Congresista de EE.UU: “No tenemos fe que Daniel Ortega propicie elecciones libres”
“RECOMPOSICIÓN DE GÉNERO”
De igual manera opina el docente universitario Oscar Castillo, quien interpreta la salida de los magistrados sandinistas como una “recomposición de género en el Consejo Supremo Electoral. No veo venir ningún cambio”.
“No se cambia nada de fondo. No dudo que serán dos mujeres las que entrarán al Consejo y es probable que sea más bien una concesión a su compañera (Rosario Murillo) con la que cogobierna”, expresó Castillo.
El exdiputado liberal José Pallais Arana fue un poco más allá y estima que existe un conflicto de poder entre Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo.
“Yo creo que Ortega está reaccionando a un conflicto interno de poder. Es decir, está reconociendo el poder ascendente de doña Rosario, quien por sus servicios a Ortega mismo, por su trabajo al gobierno está demandando posiciones para su grupo, para su gente de confianza que la consoliden a ella más en el ejercicio de su propio poder”, dijo Pallais.
TODOS DEBEN RENUNCIAR
Por su parte, el presidente del Partido Liberal Independiente (PLI) y diputado opositor, Eduardo Montealegre Rivas, dijo que todos los magistrados del poder electoral deben renunciar.
“Es parte de la lucha que hemos venido diciendo, de que es importante que los procesos electorales sean limpios y transparentes (…). Estemos claros que hay otras personas en el CSE que deben pasar a retiro, directores a nivel nacional, directores a nivel departamental que también han sido causantes de los fraudes electorales”, afirmó Montealegre.
CONFIRMA RENUNCIA
La primera secretaria de la Asamblea Nacional, Alba Palacios, confirmó que recibió este lunes la renuncia oficial de José Luis Villavicencio como magistrado del CSE e informó que darán trámite para convocar a candidatos para elegir a un nuevo magistrado.
Palacios no aclaró si la Comisión Especial conformada para seleccionar a los candidatos para reemplazar al exmagistrado Johnny Tórrez, quien también renunció al cargo la semana pasada, vaya a unificar el proceso de candidaturas para reemplazar las dos magistraturas vacantes en el poder electoral.
LA TRANSPARENCIA
“Transparentar es cedular al ciento por ciento de la población en edad de votar, cambiar al presidente del Consejo Supremo Electoral, depurar el padrón electoral; reformar la Ley Electoral a fin de reorientar la composición de los Consejos departamentales, municipales y las Juntas Receptoras de Votos. Eso sí es transparentar”, afirmó el docente universitario Oscar Castillo, quien señala que lo que menos desea Daniel Ortega es transparentar el sistema electoral del país.
Además: Roberto Rivas, 20 años en el CSE