Desde este fin de semana el grueso de nicaragüenses que vacacionarán con sus familiares en Nicaragua durante Navidad y fin de año, empezaron el retorno desde San José y otros puntos de Costa Rica.
Las rutas de transporte internacional entre San José y Managua han debido quintuplicar el número de salida de autobuses (cerca de 15 diarios) desde este sábado 19 de diciembre para hacerle frente a la demanda, y la ruta que cubre San José – Peñas Blancas, se ha saturado de usuarios.
Según datos de la Dirección General de Migración y Extranjería de Costa Rica (DGME), más de 120 migrantes nicaragüenses retornarán de este país durante esta época.
Para ello la DGME aplica un operativo de control migratorio a través de la Policía Profesional de Migración (PPM) y demás equipos técnicos, que refuerza todas las fronteras, puertos y aeropuertos a partir del 15 de diciembre 2015 y hasta inicios de enero de 2016.
Durante estos días la Policía Profesional de Migración (PFM) realiza el control de autobuses y camiones a tres kilómetros de llegar a la frontera con Nicaragua, Peñas Blancas, el punto migratorio de mayor flujo de Costa Rica después del aeropuerto internacional Juan Santamaría.
La PFM adecuó casetas en Peñas Blancas dispuestas de dos equipos tecnológicos, con el propósito de mejorar la salida de personas a Nicaragua, pero a la vez para evitar el paso de personas que evaden la ley o viajan de modo irregular.
Derivado de las acciones de control migratorio en las casetas, se le impidió la salida a una persona extranjera, residente permanente en el país, por presentar una alerta en los sistemas migratorios por pensión alimentaria, en el Juzgado de Familia en Liberia, ciudad del norte.
Este servicio se brindará únicamente a buses de ruta internacional y camiones de carga, para evitar aglomeración de personas en los alrededores de las oficinas de la DGM en la frontera con Nicaragua.
En las casetas se atenderán en promedio 15 buses diarios con aproximadamente 60 personas por unidad de transporte; el proceso de chequeo es de aproximadamente 30 minutos para que los oficiales de Migración despachen el bus y continúen su viaje.
Además, diariamente se les realiza el control migratorio a unos 300 camiones en estos peajes, con una duración de un minuto por camión, que posteriormente se dirigen a realizar el trámite aduanero.
“Debido al incremento de viajeros en este fin de año, este chequeo agiliza el paso en la frontera norte, donde se espera el tránsito (entres quienes salen e ingresan a Costa Rica) de alrededor de medio millón de personas”, indicó Kathya Rodríguez, directora de Migración.
“Cada acción de la institución va direccionada a la agilización del servicio, en este caso del registro y control migratorio correspondientes”, añadió.
Los puntos de salida de Costa Rica serán reforzados con 65 policías migratorios, además de establecer controles en carretera y patrullajes en la línea fronteriza, para evitar el flujo de migrantes en condición migratoria irregular que evaden los puestos habilitados por ley y evitar el tráfico con ellos.
Solo a finales del año pasado 120 mil 417 personas salieron a Nicaragua por Peñas Blancas, la mayoría de migrantes nicaragüenses que viven y laboran en Costa Rica. Según cálculos de la DGME, este año la cifra de salidas puede ser mayor dado que desde mayo anterior los dos países habilitaron el paso de Tablillas, en Los Chiles de Costa Rica y San Pancho de San Carlos, Nicaragua.
Este fin de semana el horario de Peñas Blancas es de 24 horas continuas, servicio especial que volverá a aplicarse entre el 22 y 24 de diciembre, por ser los días de mayor salida de nicaragüenses.