El sistema nervioso de los Gigantes de Rivas está activado. Sienten, sufren, hasta el momento las alegrías están engavetadas, pierden siete de los últimos ocho partidos, están en el fondo del laberinto con el material para responder, pero con el madero en silencio.
Germán Mesa, el mánager cubano, es el primero en la lista de decapitación, pero la directiva le ha ratificado su respaldo. Sin embargo, aunque hay preocupación en el estratega, habla con plena seguridad de la resurrección de su conjunto, llamado a la cima, pero que vive una realidad sin lógica con 8 victorias y 14 derrotas.
“Todas las cosas nos han salido mal en los partidos. Se toca la pelota y no se termina anotando, al equipo contrario también lo acompaña la suerte en jugadas fortuitas. Nos vamos a levantar de eso, no tengo duda”, indicó el cubano.
Según Mesa, el problema es en el terreno de juego.
“Nada malo está pasando a lo interno, todo está normal, donde las cosas no están andando por algún motivo es en el terreno, ahí estamos fallando. Yo estoy seguro en seguir haciendo mi trabajo, si me corren o no es asunto de la directiva, ellos me han ratificado su apoyo, porque entiende de beisbol”, señaló.
“En Rivas no hay nada raro, siempre ocurren los bajones generales. Yo fui jugador y entiendo que cuando se gana es por los peloteros y en las derrotas es el mánager, uno tiene que asumir la responsabilidad y siempre respondo por el equipo, cuando menos se lo esperen reaccionaremos”, agregó.