La conservación voluntaria de bosques, ríos y fauna en Nicaragua busca que se reconozca el trabajo que realizan los dueños de reservas y se implemente en el país el Pago por Servicios Ambientales (PSA).
Mirna Moncada, presidenta de la Red de Reservas Silvestres Privadas de Nicaragua, explicó durante el III Congreso de Conservación Voluntario en Nicaragua que “los incentivos económicos a la conservación tienen que hacerse realidad como en otros países, porque conservar significa dejar de percibir ganancias por tus tierras, tiene un costo de oportunidad alto”.
El PSA significa que organizaciones, empresas o el mismo Estado destinen fondos para incentivar a la conservación de ecosistemas que cumplen funciones, como la recarga hídrica del manto acuífero o la captura de carbono en el suelo.
“Creemos que en Nicaragua se podría fomentar la conservación si vos le das a los que conservan incentivos económicos, como pasa en Costa Rica o Ecuador que tiene un buen mecanismo de pago por servicios ambientales”, afirmó Moncada.
MUCHO POTENCIAL
El PSA no es muy conocido en Nicaragua, de hecho, “hay muy pocos proyectos que se han implementado a través de diferentes organismos, pero no hay un mecanismo nacional, hay muy poca experiencia todavía”, detalló Moncada.
Durante el congreso también se abordó la necesidad de una propuesta nacional sobre el PSA, según Moncada, por ello estuvo entre los expositores Juan Sebastián Chamorro, presidente ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), quien actualmente trabaja en una propuesta nacional al respecto.
Para Moncada es necesario “tener mecanismos públicos con mayor involucramiento de las instituciones públicas. Tenemos un potencial inmenso, contabilizadas 8,500 hectáreas de tierra donde se captan millones de metros cúbicos de agua y también millones de toneladas de captación de carbono, así como servicios turísticos”.
EXPERIENCIA EN MÉXICO
Sergio Graf Montero, experto en tema de Pago por Servicios Ambientales en México, participó en el III Congreso de Conservación Voluntaria en Nicaragua, exponiendo la experiencia de México sobre el tema.
Según Graf Montero, “en el año 2002, en México se estableció la Ley Federal de Derechos, con un componente en materia de agua, para que de la recaudación de los derechos de uso de agua de los grandes usuarios, como la industria, se tome una parte de lo recaudado y se deposite en el Fondo Forestal Mexicano, que es un mecanismo de financiamiento que se creó en 2001”.
Con este mecanismo hay obligación por Ley de transferir capital al Fondo Forestal Mexicano para implementarlo en el Programa Nacional de Pago por Servicios Ambientales.
Creemos que en Nicaragua se podría fomentar la conservación si vos le das a los que conservan incentivos económicos, como pasa en Costa Rica o Ecuador”.
Mirna Moncada, presidenta de
la Red de Reservas Silvestres
Privadas de Nicaragua.