Rodrigo Valiente, futbolista uruguayo, está viviendo su sueño: jugar fuera de su país. Después de pertenecer a dos clubes futbolísticos de Uruguay jugó para el equipo de Primera División Real Estelí y actualmente es volante central del Walter Ferretti. Es adicto al dulce, sería el rey de la selva si le tocara ser un animal y todo lo que se propone lo cumple.
Defínase con una canción.
¡No puedo con una sola! (ríe). Soy muy complicado y necesitaría como cuatro o cinco para definirme.
¿Qué extraña más de Uruguay?
¡Uff! Primero que nada la familia, pero se extrañan mucho las comidas. Yo soy un poco adicto al dulce, especialmente al alfajor (dulce uruguayo), que no lo encuentro acá.
¿Qué comida nica no probaría ni que le pagaran?
No soy muy aventurero a probar comidas, pero una vez probé plátano maduro y no me cayó nada bien.
Una travesura de infancia…
Creo que algún vecino por ahí me debe odiar, porque siempre había pelotas atravesando vidrios o rompiendo plantas (risas).
¿Es enojón?
Cuando me enojo soy bastante bravo y exploto fuerte. Pero es difícil que eso suceda.
¿Con qué peca?
(Suspira). ¡Qué pregunta! (Ríe). Más bien trato de no pecar mucho y ser buena gente.
Si estuviera condenado a muerte ¿qué deseo pediría?
Darle un beso a mi hijo.
¿Baila bien?
No sé si bien pero me gusta bailar bastante. Bailo samba, bachata… de todo más o menos.
¿Qué animal sería?
Un león.
¿Qué prefiere: pedir permiso o pedir perdón?
Pedir permiso siempre es mejor.
¿Cuál es su apodo?
“Rolo”. Es una abreviación de Rodrigo.
¿Realmente es valiente?
Creo que sí.