Mientras las autoridades migratorias costarricenses guardan silencio, el embajador de Costa Rica en Managua, Javier Sancho, ha vuelto a señalar un incremento de la migración laboral nicaragüense hacia su país, cuyas cifras hasta se podrían triplicar ahora producto de los estragos de la sequía en el pacífico de Nicaragua.
Declaraciones de Sancho a medios de su país como el digital www.crhoy.com, habla de un incremento en la solicitud de visas sobre todo de jóvenes de entre 18 y 25 años que por primera vez hacen la gestión en los consulados de Managua y Chinandega, provenientes del Corredor Seco de Nicaragua, la zona agrícola donde familias y poblados enteros han sufrido los estragos de la sequía.
“Se ubican en edades entre los 18 y los 25 años, gente que va en busca de trabajo, de todas las zonas afectadas por la sequía en Nicaragua, lo que llaman el ‘Corredor Seco’ que son todas las zonas cafetaleras, de agricultura y de ganadería que han sufrido el embate de la sequía”, comentó Sancho.
Este medio ha intentado desde hace meses infructuosamente entrevistar sobre el tema al embajador Sancho, a la directora de Migración Kathya Rodríguez y a la viceministra de Gobernación, Carmen Muñoz.
Desde inicios del año pasado, Sancho ha dicho que los consulados ticos en Nicaragua otorgan un promedio de 800 visas diarias, todo un incremento con relación a años anteriores, sobre todo por la falta de empleo en Nicaragua, el cierre de maquilas, pobreza y las oportunidades de trabajo que su país sigue dando a los nicaragüenses en áreas como construcción, agricultura, servicio doméstico, seguridad privada y otros.
A los problemas comunes de pobreza y ahora de sequía de los nicaragüenses, el cierre de empresas maquiladoras textiles que dejó 3 mil desempleos, empujan aún más la salida de personas hacia Costa Rica, según el embajador.
“Hemos informado de esto a Costa Rica, informamos a Migración del fenómeno creciente, cada vez mayor. Lo vemos en las cifras de todos los días, el 18 de setiembre solamente en Managua tuvimos 89 (solicitudes de visa) de primera vez, también 44 menores. Esas cifras las hemos venido estudiando, analizando y nos indican que es gente que viaja también en familia, que van con sus hijos a buscar mejores condiciones a Costa Rica”, reiteró Sancho.
No obstante, Rodríguez, Muñoz y ONG que trabajan con nicaragüenses en este país; han venido explicando que el fenómeno se debe a que más nicaragüenses viajan legales a Costa Rica, como parte de políticas de apertura de documentación de ambos países; de ahí el incremento de emisiones visas ticas.
El propio canciller tico, Manuel González, dice que el cierre del consulado de Costa Rica en Rivas, por donde cientos de nicaragüenses pasaban visando a diario antes de cruzar la frontera de Peñas Blancas, dividió la carga de trabajo y se encuentran en análisis las razones de esta creciente migración.
“Sabemos que acá se reciben mejores salarios y eso da esperanza a muchas personas para venir. Cosa Rica también necesita un refuerzo laboral proveniente de ese país, eso lo conocemos pero hay que indagar mejor en cuáles son las razones”, comentó González.