Dentro de las comidas en la mesa hay un orden gastronómico a seguir, tomando en cuenta las percepciones de nuestro sistema gustativo o paladar. Por ejemplo, lo primero en una comida seria es servir un aperitivo, de preferencia licores con sabores amargos porque estimulan el apetito. Segundo, servir una entrada pequeña, de sabores fuertes para que estimulen las papilas gustativas de los platos siguientes. Las entradas pueden ser frías o calientes y sus posibilidades infinitas.
Luego vendría el plato fuerte, que generalmente está compuesto de una proteína principalmente, una harina o carbohidrato y vegetales o frutas. Al momento de servir este plato fuerte se hace acompañado de sus respectivas bebidas. Estas no deben alterar el sabor más relevante del plato.
Al final de la comida se sirve el postre. Debe escogerlo tomando en cuenta todo el menú. Tiene que haber un dulce porque el dulce cierra el estómago. Por ultimo sería el café o té y un licor digestivo. Este paso no es obligatorio a menos que sea una ocasión formal.
Es costumbre en muchos países, mientras esperan los invitados, junto con el aperitivo y sin estar sentados todavía en la mesa, pasar entre los comensales unas bocas o bocadillos. Se les llama de muchas maneras: pasapalos en Venezuela, botanas en México, tapas en España, pasabocas en Colombia, appetizer en USA, etc. Estos bocadillos son excelentes para acompañar los cócteles y vinos, deben ser pequeños y no más de cinco bocadillos por persona para no quitar el apetito.
En reuniones que se hacen por la tarde o noche para conversar, jugar o ver película, lo más practico es servir bocas. Cualquiera que sea su opción, comida formal o informal, lo importante es que sepa escoger el orden y las combinaciones de sus platillos o bocadillos.
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