Dentro de las comidas debe haber un orden gastronómico, que siga una secuencia lógica de la presentación de los platos, de acuerdo con las percepciones de nuestro paladar.
Por ejemplo, lo primero en una comida sería servir un aperitivo, de preferencia, con sabores amargos, porque estimulan el apetito.
Segundo: Servir una entrada pequeña; si son de sabores fuertes estimulan las papilas gustativas para los siguientes platos.
Tercero : El plato fuerte, que generalmente está compuesto principalmente de una proteína, una harina o carbohidrato y vegetales o frutas.
Al momento de servir este plato fuerte hágalo acompañado de su respectiva bebida, estas no deben alterar el sabor más relevante del plato.
Cuarto : Servir el postre, que se debe escoger tomando en cuenta el plato fuerte.
Debe ser dulce porque le ayudará a cerrar el estómago.
Por último, sería el café o té y un licor digestivo. Este paso no es obligatorio a menos que sea una ocasión formal.
Ahora que vimos el orden que se sigue en una comida, estamos claros que las entradas son todas aquellas preparaciones de comidas o platillos que se sirven antes del plato principal.
Pueden ser frías o calientes y su variedad es infinita.