Hay un muchacho que tiene 13 años, una madurez en el enfoque increíble y unas habilidades que asoman a lo destacable. Su nombre es David Robleto, un taekwondista nicaragüense que no sabe el número de medallas que ha ganado debido a que ya ha perdido la cuenta. El joven que estudia segundo año de secundaria, a su corta edad su meta es ir borrando todas las pisadas que existan del deporte de combate e ir plantando sus propias huellas, con disciplina y entrega.
Robleto inició a los 4 años en este deporte por iniciativa de su papá, David Robleto; sin embargo ya tiene nueve años practicándolo y su más reciente logro fue la medalla de oro en -65 kilogramos en el Open de Costa Rica, donde venció a dos combatientes estadounidenses.
“Mis metas son varias: ir a unas olimpiadas no solo a competir, sino a buscar medallas, dejar un nombre en el país que sea referencia del taekwondo y enseñar respeto y disciplina con mi ejemplo”, indica, mientras se prepara para su siguiente compromiso, el cual será el Aguascalientes, México, al Campeonato Panamericano de Taekwondo, donde el nicaragüense competirá hasta el día jueves, según está estipulado, y él se marcha desde el lunes con su compañero y mejor amigo: su papá.