El Instituto Nicaragüense de Desarrollo (Inde ), organismo emblemático de la iniciativa privada de Nicaragua, celebra hoy su 52 aniversario.
El Inde fue fundado en septiembre de 1963 durante el gobierno de René Schick, en una etapa histórica favorable al desarrollo económico y social. Nicaragua alcanzó en esa época altos niveles de crecimiento que bajo ningún gobierno posterior se han vuelto a lograr.
Schick gobernó en el marco de la dictadura dinástica somocista, pero suavizó el sistema dictatorial, respetó los derechos y las libertades básicas de los nicaragüenses y alentó el desarrollo capitalista de Nicaragua.
Sin embargo no se le ocurrió al Inde supeditarse al Gobierno, sino que con firmeza mantuvo su independencia gremial e institucional. Y tampoco se supeditó al Gobierno el Consejo Superior de la Iniciativa Privada (Cosip), organismo cupular empresarial que fue creado en 1972 por iniciativa del mismo Inde y a partir de la primera Gran Convención del Sector Privado Nicaragüense, celebrada en marzo de 1974, pasó a llamarse Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep).
Además, las organizaciones empresariales no solo no se sometieron a los gobiernos somocistas, sino que lucharon valientemente contra la dictadura y desempeñaron un rol de primera importancia en su derrocamiento, en julio de 1979, mediante aquella histórica revolución que despertó grandes esperanzas de libertad y democracia pero fue desviada hacia el establecimiento de una nueva tiranía.
Ahora, al cumplir su 52 aniversario el Inde sigue cumpliendo su misión de promover la iniciativa privada, estimular el emprendimiento empresarial —particularmente juvenil—, alentar la educación de calidad, facilitar el financiamiento de pequeños empresarios que no tienen acceso al crédito tradicional, fomentar la cultura de la libertad y la democracia. El Inde, como dice su portal electrónico, “es una organización dedicada a promover y defender la importancia económica y social de la empresa privada, como principal vehículo para el desarrollo integral del país, dentro de un clima de libertad y progreso”.
Gracias a la empresa privada y al modelo económico capitalista, Nicaragua goza actualmente de un crecimiento económico apreciable, aunque insuficiente para sacar al país de la pobreza y generar la riqueza necesaria para impulsar una prosperidad equitativa. A pesar de que el régimen orteguista se proclama socialista, no se ha atrevido a aplicar las políticas económicas marxistas que en la década de los ochenta llevaron al país al desastre y hoy tienen a Venezuela en estado de calamidad. Por fortuna, la iniciativa privada y la economía capitalista han podido garantizar el crecimiento económico del país, no obstante la corrupción institucionalizada y los obstáculos que se derivan del control burocrático y la partidización de todas las instituciones del Estado y el Gobierno.
La celebración del 52 aniversario del Inde es una oportunidad propicia para imaginar cuánto mejor podría estar Nicaragua, si hubiese seguridad jurídica y verdadero estado de derecho, si la justicia fuese independiente, si las elecciones fueran transparentes, si el Estado no estuviera confiscado por un partido político autoritario que lo ha puesto al servicio de sus mezquinos fines dictatoriales.