Hoy podría ponerse en marcha una nueva etapa en la formación de Cheslor Cuthbert como pelotero de Ligas Mayores con los Royals.
Ojalá sea un tramo en su trayectoria, en el que logre convencer a la gente de Kansas de que merece una oportunidad para jugar cada día.
Ahora mismo eso es poco probable. Los Royals tienen un equipo talentoso, acoplado y joven. Eso limitará los espacios, pero nunca se sabe.
La clave es que Cuthbert esté listo para cuando llegue la oportunidad. Las estrellas tendrán que descansar y por ahí se abrirán chances.
Dado que Kansas tiene cubiertas las esquinas con Eric Hosmer y Mike Moustakas, las opciones del nica se reducen a la suplencia.
Cheslor no juega short. Y en segunda, aunque Omar Infante batea poco (.217), está firmado hasta el 2017 y detrás está Christian Colón.
Hosmer y Moustakas son agentes libres hasta después de la campaña del 2017. El chance será vía lesión o que se dé alguna transacción.
Nada de eso puede controlar Cuthbert, pero sí su enfoque, su actitud y su deseo de salir y desempeñarse lo mejor sobre el campo.
Cheslor jugará en algún lado porque tiene talento y cuando ha recibido chances en las Mayores ha probado que ese nivel no le es ajeno.
Y aunque nadie conoce el futuro, siempre he creído que Cheslor tendrá una carrera importante en las Ligas Mayores. Que impactará.
Cuando le comenté a un colega que Cuthbert podría ser un hombre de poder, me dijo que ¿de dónde? Si no ha bateado muchos jonrones.
Y es cierto, 12 es su cifra máxima. Pero el poder es la habilidad que más tarda en desarrollarse, a veces por razones físicas o mentales.
Pero cuando está ahí, tarde o temprano se hará notar.
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