Res, cerdo, pollo, chorizo… Todo lo anterior preparado al carbón o leña le concede un sabor extraordinario tanto a las carnes como a los vegetales. Sin embargo, es una técnica que intimida a muchos porque fácilmente pueden salir con una carne pasada de cocción y hasta quemada, convirtiendo a esta comida tan popular en un reto culinario para muchos.
Es por esto, que recogimos los mejores consejos para que la próxima vez que te animes a preparar una parrillada, te quede perfecta.
1. Elige cortes de carne de gran calidad con la ayuda de tu carnicero de confianza, agrega a tu compra algunos chorizos, vegetales u otro tipo de productos que queden ideales al cocinarse a la plancha.
2. Si bien la clásica parrillada es a base de carne vacuna, varían los ingredientes, especialmente si tienes invitados, prueba con muslos de pollo, chuletas de cerdo, pescado y mariscos. Depende del país de origen, los cocineros marinan o no las carnes, en Argentina y Chile, países famosos por sus asados o parrilladas, solo le ponen sal al final y luego la acompañan de salsas como el famoso chimichurri argentino.
3. Piensa en los acompañantes o contornos que quieres para tu parrillada. Elije vegetales que puedas grillar o hacer al vapor sobre las rejillas, entre los favoritos están: las papas, plátano, berenjenas, y entre los crudos: las ensaladas verdes, rallada de repollo y zanahoria, y la criolla de tomate, cebolla y pepino.
4. La parrilla debe limpiarse muy bien antes y después de cocinar. Los residuos de alimentos deben retirarse antes de que se carbonicen y queden pegados a las rejillas o planchas, ya que sino se hace lo anterior la carne va a quedar con un mal sabor y quemada.
5. Mantén refrigeradas correctamente las carnes y ten por separado, las carnes vacunas de los mariscos y aves, ya que es importante que cada una de ellas conserve su propio olor y sabor. Además que es importante por si alguno de los invitados no gustan de comer mariscos.
6. Usa una tabla de cortar para las carnes crudas y otra diferente para las carnes cocidas, así como también deben ser diferentes las bandejas donde van a servirse, no coloques carne ya cocida en los recipientes donde estuvo marinándose cruda. Este punto es muy importante para evitar la contaminación de los alimentos y conservar la calidad del producto.
7. Vigila la temperatura del carbón o leña, debes distribuir estos para proporcionar un calor uniforme y estar pendiente, para avivar el fuego de ser necesario.
8. Las chuletas, los bistec y los muslos de pollo se cocinan a fuego medio-alto por aproximadamente de veinte a treinta minutos, pero un corte de carne grande necesita una cocción a fuego medio-bajo por más tiempo, aproximadamente cuarenta minutos por kilo.
9. No hay que pinchar, ni aplastar las piezas de carne, tampoco las estés moviendo con frecuencia, esto hace que las carnes pierdan sus jugos y queden secas, limítate a moverlas una o dos veces.
10. El pescado en ruedas y los mariscos al grill se cocinan a fuego alto pero en corto tiempo, bastarán de tres a cinco minutos para cocinarlos debidamente, sin embargo un pescado entero requerirá mayor tiempo a fuego medio, aproximadamente unos treinta minutos.
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