Henry Nicolás Méndez García, de 42 años, de la comunidad de Los Manchones, en el municipio de Quilalí, murió presuntamente a manos de sus tíos, de acuerdo con la versión preliminar ofrecida por la Policía del departamento de Nueva Segovia.
Méndez desapareció de su casa el 31 de mayo y los familiares creyeron que andaba tomando licor; pero lo extraño es que no apareció sino hasta el martes 2 de junio, cuando su cuerpo fue encontrado en las aguas del río Mata de Guineo, de Los Manchones, en Quilalí.
De acuerdo con las investigaciones policiales, Henry Méndez había salido a tomar con su tío Benjamín García Palacios, quien al parecer se convirtió en su verdugo, informó el comisionado Pablo Ardón, jefe de la Secretaría Ejecutiva de Nueva Segovia.
Detalló que Benjamín García le habría lanzado una primera estocada que le perforó el costado izquierdo del tórax afectándole órganos vitales. Con su hermano Saúl García Guevara, de 36 años, lo montaron aún con vida a una bestia y lo llevaron a orillas del río, donde lo remataron con una segunda puñalada en el cuello.
El jefe policial añadió que presuntamente los hermanos García decidieron amarrar el cuerpo ya sin vida de su sobrino a unas piedras para que se hundiera en el río, pero al parecer las corrientes lo sacaron a flote.
Una hipótesis, dijo el comisionado Ardón, es que podría tratarse de una venganza, ya que hace casi diez años el hoy occiso (Henry Méndez) en una salida de cacería un disparo fortuito y presuntamente accidental le quitó la vida a José Hilario García, hijo de Benjamín García.
Benjamín y Saúl García fueron detenidos por la Policía.
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