La presencia de taxistas ilegales o piratas en la ciudad de Granada ha comenzado a incomodar a los dueños de unidades que trabajan legalmente, quienes alegan que este problema les está causando pérdidas económicas y pidieron a las autoridades que pongan orden.
En la ciudad, según el taxista Leonel Obando, trabajan 350 taxis de manera legal, los que pertenecen a las tres únicas cooperativas. Dijo que andan circulando más de veinte taxis ilegales cubriendo horarios nocturnos que son los que dejan mayor lucro.
Refirió que circulan a la vista de todos y hasta ahora la Policía y los inspectores de Transporte de la municipalidad no han regulado esta situación. “Hace poco un pirata se detuvo en la casa de la mujer donde unos extranjeros esperaban taxi y les ofreció el servicio, pero no se quisieron montar, por lo que yo les ofrecí el viaje y me dijeron que les estaba cobrando trescientos córdobas por llevarlos a la gasolinera de la salida y yo les cobré 15 córdobas”, dijo Obando.
El cadete Rudy Miranda asegura que los taxistas ilegales ponen en riesgo la seguridad de los extranjeros porque algunos aprovechan para estafarlos.
Explicó que a veces la gente se queja de que los legales no los quieren llevar a los barrios más alejados del centro, pero asegura que en esos sitios hay vagos que apedrean las unidades cuando se entra de noche y por seguridad prefieren no hacer el viaje.
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