Cuando el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) decide ampliar carreteras, en la mayoría de los casos se encuentra con que una parte del derecho de vía está ocupado por postes de energía eléctrica y telefonía y para desarrollar la obra tienen que moverlos.
Esta acción requiere de tiempo porque las cuadrillas de las empresas dueñas de los postes no lo hacen inmediatamente; también en gastos porque el MTI tiene que pagar para que se hagan estos trabajos.
“Nos cobran por trasladar los postes a donde debían de colocarlo al inicio”, indicó Pablo Fernando Martínez, ministro de Transporte e Infraestructura, quien mencionó que en el caso de los postes de energía eléctrica se pagan cuatro mil dólares por cada uno.
Las últimas ampliaciones que emprendió la mencionada cartera estatal y se encontró con esta realidad son la cuarta etapa de la Carretera a Masaya y un tramo de la Carretera Sur, ambos en ejecución.
El titular del MTI precisó que hay una “lucha que tenemos a nivel nacional, (que) es el respeto del derecho de vía”.
PROYECCIÓN DE AMPLIACIÓN
Martínez recientemente dijo a LA PRENSA que buscan financiamiento para duplicar los dos carriles de un trecho de la Carretera Nueva a León (entre el empalme de Xiloá y Mateare).
Por otro lado, ya se tiene asegurado el presupuesto necesitado para construirle dos carriles más al tramo La Garita-Tipitapa (seis kilómetros). Pero se busca dinero para llevar el proyecto hasta San Benito y así circulen con facilidad los 10,500 vehículos que pasan a diario.
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