El acercamiento entre Cuba y Estados Unidos, que ayer quedó encaminado con el histórico encuentro entre Raúl Castro y Barack Obama, será beneficioso para toda América Latina y obligará a algunos mandatarios, entre ellos Daniel Ortega, a ya no echarle la culpa de “sus errores políticos y económicos” a Estados Unidos, consideró el diputado opositor Víctor Hugo Tinoco.
“(El encuentro) va a ayudar a que los problemas políticos se vean menos ideologizados y que cada Gobierno, si yerra, no tenga la excusa del papel de los gringos”, dijo Tinoco, quien también considera que en el caso de Ortega el mandatario tendrá que centrarse de ahora en adelante “en ver cómo corrige sus problemas”, aunque el diputado opositor lo vio ayer en la VII Cumbre de las Américas con un “perfil bajo”.
Tinoco añadió que Ortega deberá plantear cómo será su relación con los Estados Unidos, porque no puede ir a “contracorriente” de sus amigos latinoamericanos, quienes están en la línea de entenderse con los norteamericanos.
Por su parte, el sociólogo y analista político, Oscar René Vargas, indicó que en la VII Cumbre de las Américas hubo dos ganadores: Raúl Castro y Barack Obama, pues fueron las dos estrellas protagonistas de la reunión y los demás presidentes llegaron a ser testigos de un hecho histórico.
Vargas coincidió con Tinoco en que Ortega tendrá que reacomodar su política con Estados Unidos. De hecho, Vargas también vio ayer a Ortega con un discurso menos confrontativo con Estados Unidos, a pesar de que no se apartó de todos sus ataques ya históricos, pero se alineó a lo que Raúl Castro mencionó cuando dijo que Obama no era el culpable de todo lo que han hecho los presidentes que lo han precedido en la Casa Blanca.
Ortega, amigo de Fidel y Raúl Castro, así como en su momento del fallecido Hugo Chávez y ahora de Nicolás Maduro, acostumbra a acusar a Estados Unidos de intervencionista e imperialista, citando con frecuencia la lucha del general Augusto C. Sandino contra los norteamericanos.
Según el sociólogo, la VII Cumbre de las Américas cumplió con lo que se esperaba de ella, el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba, y en ese sentido fue “exitosa”.
Para los Estados Unidos, explica Vargas, fue una nueva manera de relacionarse con América Latina.
El primer encuentro de dos gobernantes de Cuba y Estados Unidos en más de cinco décadas duró una hora y veinte minutos, en los que Barack Obama y Raúl Castro hablaron “honestamente” y con sinceridad sobre el restablecimiento de relaciones bilaterales, con el objetivo de avanzar en el proceso pero sin obviar las “muchas diferencias” que existen entre ambos países.
“No afecta a Nicaragua”
El magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Francisco Rosales Argüello, opinó que el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba no será algo que afecte negativamente a Nicaragua, sino que lo beneficiará.
Según Rosales, Daniel Ortega ha sabido manejar bien la política exterior y que cualquier inconformidad con Estados Unidos tiene que ver específicamente con que los nicaragüenses “hemos vivido en carne propia la ocupación, la injerencia y la intervención” para lo cual Rosales citó la lucha del general Augusto C. Sandino.
Según Rosales, el presidente Barack Obama se dio cuenta de que las cosas ya no son como en los años sesenta, cuando Estados Unidos impuso el bloqueo a Cuba y todos los países latinoamericanos, exceptuando a México, le dieron la espalda a los cubanos. En cambio, en la actualidad al menos 33 de 35 estados latinoamericanos están apoyando a Cuba y pidiendo que se levante el embargo contra la isla.
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