Mario Sandoval Aranda

La Semana Santa en Masaya

La Semana Santa es la época en que la Iglesia Católica celebra la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo. En la Semana Santa, los fieles católicos visitan los templos donde se celebran los oficios religiosos, otros aprovechan para visitar a familiares que viven en otras ciudades, o van a los balnearios a disfrutar del baño, y en los salones del licor y de la bailadera.

Todos los días salen las procesiones de los santos. En estos tiempos modernos, las procesiones han perdido concurrencia. Recuerdo que antes las procesiones eran bien concurridas por los menos asistían más de mil personas, como las calles no eran pavimentadas, eran regadas, adornadas con tallos de plátanos, palmas, regaban flores. Era abundante la venta de chicles y sorbetes. Vendían serpentinas que se les tiraban a la cabeza a las muchachas bonitas. También vendían las llamadas mariposas, que eran cartulinas en poema de mariposas pintadas y les pegaban mozotes. Estas mariposas las compraban los chavalos vulgares y maldosos pues sorpresivamente se las pegaban en los senos a las muchachas, saliendo en carrera. A muchos los seguían y la gente los agarraba, cayéndoles como decían la “zopilotera” y eran bien “pisporreados”.

La falta de asistencia a las procesiones no se debe a la ausencia de fe, sino a la televisión, pues no van por perderse de la telenovela, y de las películas que presentan o programas de diferentes índoles.

En Masaya las principales procesiones son las del Santo Entierro de la Parroquia, que es una procesión de lujo, por la cantidad de ángeles y soldados romanos regiamente vestidos. Sale a las cuatro de la tarde, entrando a las siete de la noche del Viernes Santos, y la procesión del Señor de los Milagros que sale a las siete de la noche del viernes Santo de la iglesia de El Calvario. Esta procesión es las más concurrida, como diez mil personas. Es la procesión del pueblo, pues vienen campesinos de las comarcas, pues es muy venerado; recorre las calles de Monimbó en su mayoría, las calles son bien ornamentadas, todos quieren cargarlo, también cargan los cojines que le han puesto, en fin es una demostración de fe y amor hacia la milagrosa imagen, entrando la procesión hasta en horas de la mañana del Sábado de Gloria.

La procesión de San Pedro, el Martes Santo, con gran asistencia de menores, por ver a niños representando a los apóstoles.

Otra procesión buena es la del Miércoles Santo, de la Virgen del Carmen, famosa por la gran cantidad de salves, que casi de casa en casa piden los fieles.

El Miércoles Santo es un día alegreen la iglesia El Calvario. Antes cuando no habían “cañerías” de agua potable en los barrios, la gente compraba el agua por cántaros a los piperos, llenaban sus pipas en los puestos de agua que habían en el centro de la ciudad, habían como cien pipas. Pues bien, como antes la calle de El Calvario y en la plaza no estaban pavimentada, para aplacar el polvo todas las pipas llegaban con chicheros y tirando cohetes a regar la plaza. Y también carretones para regar aserrín. Hoy esta tradición desapareció, porque en todo Masaya hay agua.

La procesión más alegre es la de Jesús del Triunfo, el Domingo de Ramos, iniciando la Semana Santa, llamada la procesión de la Burrita.

El Autor es miembro del Colegio de Periodista de Nicaragua, de la UPN y del Centro Nicaragüense de Escritores.

Opinión Masaya Opinion Semana Santa archivo

COMENTARIOS

  1. observador
    Hace 11 años

    La semana mete mono, no hacer el sexo,por miedo a quedar pegado, no corer,no hablar malas palabras etc.etc.

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