El embajador de Venezuela en Nicaragua, Francisco Javier Arrúe, dijo que la acusación sobre lavado de dinero en contra de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) es una manipulación más del gobierno estadounidense, con el afán de crear inestabilidad en Venezuela.
Lea también
«Que casualidad que esta acusación de lavado de dinero sale a luz después de las declaraciones del presidente Obama. Si en verdad alguien lavó dinero, que lo entreguen ellos (Gobierno de EE.UU.)», dijo el embajador.
Arrúe expresó que el fin de la cooperación venezolana es un «supuesto», dado que Venezuela nunca dejará de ayudar a Nicaragua, país que señala de ser un ejemplo de «lucha» y «revolución».
Al ser consultado por un estudiante sobre las repercusiones que tendría para Nicaragua el apoyar a Venezuela contra las acusaciones de Estados Unidos, salió a la defensa del Gobierno la diputada sandinista Maritza Espinales, presidente de la Comisión de Amistad de Venezuela, y dijo que Nicaragua estaba siendo «digna» al respaldar a un país que está «sufriendo los embates del injerencismo estadounidense, dado que Nicaragua ya pasó por un bloqueo similar».
La presencia del embajador y su cuerpo diplomático fue un acto en la Universidad Iberoamericana de Ciencia y Tecnología (Unicit), donde el tema principal era las relaciones diplomáticas entre Venezuela y Nicaragua.