La agroindustria cubana del tabaco “está bien posicionada” para cubrir la demanda de los exclusivos puros habanos en EE. UU. cuando se abra ese mercado, vetado a los productos de la isla durante más de cincuenta años, señaló el copresidente de Habanos SA, Luis Sánchez-Harguindey.
En la actualidad, el mercado mundial de los puros premium (torcido a mano) es de unos 400 millones de unidades, sector en el que Habanos ocupa una cuota de mercado superior al setenta por ciento en unidades y del ochenta por ciento en cuanto a valor.[/doap_box]
“La agroindustria cubana viene trabajando tiempo atrás, antes de la posibilidad de vender allí (en EE. UU.), para mejorar la eficiencia y la productividad. Hay muchas más opciones de aumentar la producción” y cubrir esa demanda, afirmó Sánchez-Harguindey, en el XVII Festival Internacional del Habano, inaugurado esta semana en la capital cubana.
Habanos SA aspira a alcanzar una cuota del 25 por ciento o treinta por ciento en los primeros años posteriores al levantamiento del embargo, aunque su objetivo a largo plazo es copar un setenta por ciento del mercado de puros premium, cuota similar a la que ostentan a nivel mundial.
“No queremos especular sobre cuándo se puede levantar el embargo, pero será algo muy positivo para nosotros. Solo pensar que EE. UU. aglutina el 65 por ciento de la cuota mundial de puros premium, da una idea muy clara del negocio transformador que eso representa”, explicó.
En la actualidad, Habanos SA, la empresa que comercializa todas las 27 marcas de puros premium hechos a mano en Cuba, no puede exportar sus productos a EE. UU. debido a la política de embargo sobre la isla vigente desde 1962, aunque desde hace poco más de un mes los estadounidenses pueden importar pequeñas cantidades de tabaco.
Aunque se trate de cantidades pequeñas, Sánchez-Harguindey indicó que esa medida va a permitir que los codiciados puros habanos lleguen al país vecino y “el consumidor estadounidense, el aficionado a los puros premium, se familiarice con la cultura del habano, con Cuba, sus costumbres y la elaboración del tabaco”.
No obstante, reconoció que el mercado estadounidense es “muy competitivo”, con muchos actores y destacó la importante cuota que ostentan allí los tabacos procedentes de las “potentes” producciones de Nicaragua y República Dominicana.
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