El economista y diputado opositor Enrique Sáenz opina que el gobierno de Daniel Ortega y quienes actúan como “voceros oficialistas” han convertido las “falsedades” en una política oficial, pero cree que a estas alturas han llegado a contradicciones flagrantes.
Sáenz se refiere al discurso de prosperidad económica que repite el Gobierno y los funcionarios públicos; sin embargo, el miércoles, el diputado y presidente de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, Wálmaro Gutiérrez, admitió que el país pasa por una crisis económica que obligó a eliminar la reducción gradual del Impuesto sobre la Renta (IR), lo cual era un beneficio a los asalariados no exentos.
“Han llegado a una contradicción flagrante entre las declaraciones del presidente de la Comisión Económica (Wálmaro Gutiérrez) y el presupuesto general de la República, que es una Ley que se aprobó por la Asamblea, con base en un dictamen que fue presentado por el mismo presidente de la Comisión Económica, donde se señalan previsiones de más del cuatro por ciento en consistencia con el crecimiento que ha traído la economía este año”, indicó el diputado del Movimiento Renovador Sandinista (MRS).
FALSEDAD PELIGROSA
Sáenz considera que se está hablando de una “falsedad peligrosa”, porque se contradice lo que las mismas cifras oficiales y la misma Ley del Presupuesto General revela, al admitir que hay una “crisis económica”.
El ejecutivo ordenó en la reforma a la Ley de Concertación Tributaria, aprobada en diciembre pasado, eliminar el beneficio que había otorgado a la clase trabajadora en 2013, cuando entró en vigencia dicha Ley.
El también economista y excandidato presidencial Edmundo Jarquín manifestó que el límite de las mentiras que dice el Gobierno es la aparición de las contradicciones entre los “voceros del Gobierno”, en alusión a los funcionarios públicos.
Jarquín considera que después vendrá otro límite, pero ese lo establecerá la población, cuando diga: “¡basta ya de tantas mentiras!”
“Aquí lo que hemos tenido, con las mejores condiciones que cualquier otro Gobierno haya tenido en las últimas décadas, es un crecimiento económico mal distribuido en sus beneficios. La gran paradoja de Nicaragua es que tenemos más millonarios y más pobres”, manifestó Jarquín.
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