¿Y a qué hora cambiaron de equipo? Es la pregunta que se pueden hacer algunos aficionados, pues el Bóer, que cayó ayer 10-0 ante los Leones de Montería, Colombia, en la semifinal de la III Serie Latinoamericana de Panamá, se miró como un conjunto diferente al que ofreció batalla y ganó dos partidos en la fase regular.
Y es que quizás el equipo nicaragüense vio convertido en realidad el adagio llamado Ley de Murphy: si algo puede salir mal, saldrá mal.
Los lanzadores, con excepción de Gustavo Martínez, se mostraron frágiles, un ponche y wild pitch abrió la puerta a un rally, un tropiezo de Javier Robles en el central se convirtió en hit remolcador y los errores también protagonizaron.
Rallys de cuatro y cinco carreras en el quinto y octavo inning, respectivamente, sepultaron las esperanzas nicaragüenses de avanzar a la final, mientras que una joya de picheo de Randy Consuegra impulsó a la novena colombiana.
Consuegra lanzó seis entradas de un hit, que fue sencillo de Sandor Guido abriendo la sexta entrada, dio par de boletos y ponchó a tres. Además lanzó perfecto los primeros cuatro episodios.
Jaime del Valle produjo cuatro carreras, Jorge Cortez bateó de 3-3 y Stewart Ijames se fue de 4-3 con un triple y un doble, pero alcanzó base en sus cinco apariciones al bate. Estos fueron los verdugos para el picheo del Bóer.
La derrota fue para el abridor Rodney Rodríguez, quien solo lanzó 1.2 entradas de una carrera, aunque Alexis Candelario permitió cuatro anotaciones, Wilder Rayo aceptó dos y Darrel Leiva tres. Gustavo Martínez, en 2.2 entradas, y Douglas Solís en 1.2 fueron los que no permitieron anotaciones.
Hoy, Caballos de Coclé y Leones de Montería, que rieron de último después de que el equipo de Managua les había ganado en la fase regular, disputarán el título del torneo.