El Banco Mundial (BM) señala a los países en desarrollo que el hecho que el barril del crudo se mantenga en el rango de los 50 dólares, incluso caiga más en 2015, es una oportunidad para impulsar reformas que no solo impulsen sino que sostengan el crecimiento económico.
El BM incluye en su última edición de Perspectivas Económicas Mundiales, publicado esta semana, un análisis sobre el efecto de la caída del precio del crudo, en donde señala entre los desafíos importantes que se debilitan las perspectivas de crecimiento y la posición fiscal y externa, por las pérdidas de los países exportadores. Pero a la vez esto podría socavar la inversión en investigaciones o avances nuevos.
La inversión se vería especialmente amenazada en algunos países de ingreso bajo o en fuentes no convencionales como petróleo de esquisto, arenas alquitranadas y campos petroleros en altamar, resalta el informe del organismo internacional.
Para las autoridades responsables de formular políticas en los países en desarrollo importadores de petróleo, la caída en los precios del crudo constituye la oportunidad de llevar a cabo reformas estructurales y financiar programas sociales, según Ayhan Kose, director del Grupo de Perspectivas de Desarrollo del BM, que recoge el informe.
Entre los principales factores de la caída del precio del petróleo están el aumento de la oferta y mermas en la demanda, y la revaluación del dólar de Estados Unidos.
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