El periódico The New York Times se declaró decepcionado por la represión de la dictadura de Cuba contra la iniciativa de la artista pictórica cubana, Tania Bruguera, de montar una presentación pública en la cual las personas pudieran opinar en micrófono abierto sobre la situación actual y el futuro de su país.
Bruguera planeó su presentación en la Plaza de la Revolución, pero en vez de obtener del Gobierno la autorización que solicitó fue encarcelada y lo mismo le ocurrió a numerosos disidentes democráticos que pretendían asistir al frustrado evento.
El New York Times ha sido un entusiasta promotor del reconocimiento de Estados Unidos al régimen comunista de Cuba. Inclusive, en las semanas anteriores al anuncio de la normalización de relaciones diplomáticas entre ambos países, publicó extensos editoriales argumentando que esta decisión no solo vendría a favorecer el ambiente de negocios, sino también la libertad y el respeto a los derechos humanos en Cuba.
Sin embargo, la represión contra una iniciativa democrática tan elemental como es la de que las personas opinen sobre la situación de su país y expresen lo que desean para el futuro, ha enfriado el entusiasmo del influyente periódico de Estados Unidos. “El plan de (Tania) Bruguera fue la primera prueba de si la decisión de la Administración Obama de normalizar relaciones con Cuba, anunciada a principios de este mes (o sea de diciembre recién pasado), llevara al régimen de (Raúl) Castro a ser más tolerante con las voces críticas Al sofocarlas el Gobierno cubano está mostrando su falta de voluntad para tolerar libertades básicas que la mayoría de los ciudadanos del hemisferio disfrutan. Este movimiento, por desgracia, amplificará las críticas de quienes se oponían al cambio histórico de Obama sobre la política hacia Cuba”, se quejó The New York Times.
En realidad, las voces anticastristas más radicales rechazan de plano el acuerdo de Barack Obama con Raúl Castro, que sus partidarios elogian incondicionalmente y hasta lo comparan de manera exagerada con la caída del Muro de Berlín en 1989. Sin embargo, las críticas principales son las que hacen los demócratas del interior de Cuba, por la falta de balance en el acuerdo. Ellos se quejan de que Estados Unidos le ha dado a la dictadura comunista de Cuba prácticamente todo lo que esta exigía y necesita para sobrevivir, sin que hiciera ninguna concesión democrática.
Sin duda que en sí mismo el restablecimiento de relac
iones diplomáticas de Estados Unidos con Cuba es un hecho positivo, sobre todo para el mejoramiento de la economía cubana. Y sería bueno también que el Congreso pusiera fin al embargo económico y comercial. Lo malo, lo que debe criticar es que no se le haya exigido al régimen castrista al menos un compromiso de respetar los derechos humanos.
Cabe mencionar al respecto que otro influyente periódico de Estados Unidos, como el Washington Post, expresó también editorialmente que la represión contra Tania Bruguera y los disidentes cubanos demuestra la falla fundamental del acuerdo, de no incluir que protección alguna para los activistas democráticos de Cuba. Lo cual, agregó el mencionado periódico estadounidense, es una vergüenza para Obama.
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