Fuertemente abrazados, uno del otro, fueron hallados los cadáveres de las hermanas Linda y Carolina Obando López de 15 y 16 años respectivamente, en el fondo de una poza conocida como el Hueco Negro en el sector El Chote de la mística laguna de Apoyo, en donde perecieron por sumersión la tarde del pasado jueves.
El sueño de estudiar una carrera técnica, quedó truncado para las hermanas.
Doña Fátima López, mamá de ambas, dijo muy desconsolada que eran bien portadas y que siempre obtuvieron buenas notas tanto en el área escolar como en otros ámbitos sociales.
RETRATOS AL BORDE
López cuenta que las muchachas insistieron para que las dejaran salir a pasear a la laguna de Apoyo. Se enrumbaron en un taxi la mañana del pasado 25 de diciembre, sin imaginarse que ahí se tomarían las últimas fotografías sobre esas laderas.
“Yo las quise mucho y todo lo que me pedían les decía que sí. Cuando llegamos en la mañana, todo tranquilo, desayunaron. Luego cerca del mediodía almorzaron, luego ellas me dijeron que iban a dar una vuelta. Ellas se estuvieron tomando fotos en una piedra, me preguntaban que si estaban bien las poses, y le dije que sí”, dijo la adolorida madre.
Según versiones de testigos al parecer un resbalón accidental de una de las muchachas junto a un amigo de ellas, mientras se tomaban fotos, hizo que se fueran hasta lo profundo de las aguas. Un amigo de los tres hizo lo imposible por rescatarlos, pero solo pudo quedar con vida el otro acompañante.
Los cuerpos fueron rescatados por unos buzos extranjeros que hacen prácticas en ese sector de la laguna.
Los restos de las jovencitas fueron acompañados hasta su última morada, siendo acompañados los sencillos féretros por amigos y vecinos de la familia, ante el llanto de la madre.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A